Me separe de Edward para acercarme a Nessie, la cual me abrazo sin parar su llanto, me sentía tan culpable de él….
-Nessie, no llores por favor-dije sin dejar de abrazarla-me siento tan culpable de tu llanto que no se qué hacer, se que quieres a Jake y se que él también siente algo por ti, sino no habrías congeniado también, pero le tendrás que dar algo de tiempo-dije mirándola a los ojos- ahora está muy resentido conmigo y sabe que tu eres mi amiga.
-¿Mi hermana enamorada del imbécil ese?-dijo Edward mirándonos con cara de enfado-no puede ser, debéis estar bromeando, primero mi novia y ahora mi hermana.
-Edward, tranquilízate, por favor, nadie decide de quien enamorarse, míranos a nosotros, todo fue en un viaje en donde nos conocimos y ahora tenemos una preciosa historia de amor juntos-dije acercándome a él-no creo que tu hermana necesite ahora una reprimenda, sino apoyo.
-De acuerdo, intentare comprenderlo y apoyarla, pero es que… ese…. Dios-dijo entrecortadamente acercándose a su hermana y abrazándola.
-Creo que lo mejor será que os deje solos y lo habléis con calma-dije saliendo del salón y marchándome hacia mí casa.
El camino se me iba haciendo eterno, sabía que no podía intervenir, ya que Jake no quería saber nada de mí, me odiaba y en su parte era comprensible. Llegue a casa donde Charlie ya se encontraba y parecía estarme esperando.
-Bella, ¿podemos hablar por favor?-dijo mi padre mirándome.
-Claro, dime-dije algo desconcertada, mi padre no era mucho de hablar y últimamente lo hacía a menudo.
-Se la pelea con Jake y lo que te dijo, me lo dijo Carlisle, lo siento, pensé que quitándote el castigo podrías aprovechar para hacer las paces con él, y sé que lo intentaste y que él no ha querido-dijo mirándome- espero que alguna vez eso se arregle y podáis mantener una bonita amistad.
-Papa, yo también espero eso, por eso acepte el tiempo que él me pidió, entiendo que este dolido, mi vida ha sido un caos estos meses de atrás, todo comenzó con aquella marcha a Phoenix.
-De la que yo soy culpable Bella, siempre he querido mucho a tu madre y también a ti, pero el trabajo empezó a distanciarme, hasta que la convivencia se hizo insoportable- dijo mi padre derramando lagrimas- siento ser el causante de tanto daño en tu vida, mi niña.
-Papa, son cosas que debo pasar, son cosas que me han hecho más fuerte y que me han servido para seguir luchando-dije abrazándole, intentando consolar su llanto.
-Capitulo 24-Sinceridad-
Al rato de irse Jake, me levante del banco secando mis lagrimas y marchándome a casa, la verdad que necesitaba estar sola y si Edward me veía en esas condiciones, preguntaría y no quería hablar de ello; entre en casa, salude a Charlie y me subí a mi cuarto donde me volví a derrumbar, acababa de perder a mi mejor amigo, una parte de mi me decía que me lo merecía por haber jugado con él, pero la otra se resistía a comprenderlo, mis lagrimas salían sin consuelo, sin aliento, a media noche me desperté con la ropa puesta y con las mejillas algo humedecidas aun; me levante poniéndome el pijama y metiéndome a la cama, donde ya no dormí mas, no deje de pensar en Jake, en lo mucho que lo echaría de menos, en la falta que me haría a mi lado.
Por fin vi los primeros rayos de sol entrar por mi ventana, la noche se me había echa eterna e infernal, sabía que algún día tendría que contarle a Edward lo ocurrido y también a Nessie, a mi pequeña amiga Nessie, la cual estaba enamorada de Jake; me di una ducha fría, para despejarme, me vestí y salí a casa de Edward, sería mejor contarle de una vez lo ocurrido y así poder evitar malentendidos de algún tipo.
Llame al telefonillo donde me lo cogió Nessie, al escuchar que era yo me abrió al instante, subí las escaleras tranquila y al llegar al rellano de la casa de Edward, Nessie se abalanzo a mí abrazándome y sonriendo.
-Bella, te echado de menos, pensé que te habías olvidado de mi-dijo con su increíble sonrisa de niña inocente.
-Nunca abandono a mis amigas, pero estuve castigada y ayer no fue un gran dia- dije mirándola con tristeza- pero prefiero hablar de ello con tu hermano y contigo a la vez, creo que es lo más acertado.
-Claro, Bella, entra- dijo separándose de mí y dejando entrar en su casa.
Al entrar, me dirigí al salón donde estaba Edward sentando en el sofá y al verme entrar salto de él, para venir a mí y darme un dulce beso en los labios, yo le correspondí, aunque estaba seria y él lo noto, hice un gesto con la cabeza indicándoles que se sentaran y me escucharan.
-He venido, porque no puedo ocultaros nada, sois muy importantes para mi-dije mirando al suelo- ayer cuando me retiraron el castigo decidí llamar a Jake y comunicarle mi decisión, quedarme contigo, Edward-seguí mirando al suelo con miedo de la reacción- pensé que con el tiempo algo se le habría pasado y se lo tomaría algo mejor, pero fue él el que me acabo pidiendo tiempo para perdonarme y poder ser amigos-mire hacia arriba con calma- se que a lo mejor no es importante pero para mí sí, me afectado mucho su decisión y quería que lo supieseis; Nessie tu porque le quieres y tu Edward porque os habéis visto como rivales desde hace mucho tiempo.
-Bella-dijo Edward levantándose del sofá- es un detalle increíble que hayas venido a contárnoslo, pero tampoco estabas obligada- dijo abrazándome- sé que esto te hace daño e intentare comprenderlo, pero Jake y yo nunca nos veremos cómo nada mas, solo como rivales-siguió abrazándome, mientras yo miraba las pequeñas lagrimas que salían de los ojos color chocolate de Nessie, sabiendo que sufría por amor.
Por fin vi los primeros rayos de sol entrar por mi ventana, la noche se me había echa eterna e infernal, sabía que algún día tendría que contarle a Edward lo ocurrido y también a Nessie, a mi pequeña amiga Nessie, la cual estaba enamorada de Jake; me di una ducha fría, para despejarme, me vestí y salí a casa de Edward, sería mejor contarle de una vez lo ocurrido y así poder evitar malentendidos de algún tipo.
Llame al telefonillo donde me lo cogió Nessie, al escuchar que era yo me abrió al instante, subí las escaleras tranquila y al llegar al rellano de la casa de Edward, Nessie se abalanzo a mí abrazándome y sonriendo.
-Bella, te echado de menos, pensé que te habías olvidado de mi-dijo con su increíble sonrisa de niña inocente.
-Nunca abandono a mis amigas, pero estuve castigada y ayer no fue un gran dia- dije mirándola con tristeza- pero prefiero hablar de ello con tu hermano y contigo a la vez, creo que es lo más acertado.
-Claro, Bella, entra- dijo separándose de mí y dejando entrar en su casa.
Al entrar, me dirigí al salón donde estaba Edward sentando en el sofá y al verme entrar salto de él, para venir a mí y darme un dulce beso en los labios, yo le correspondí, aunque estaba seria y él lo noto, hice un gesto con la cabeza indicándoles que se sentaran y me escucharan.
-He venido, porque no puedo ocultaros nada, sois muy importantes para mi-dije mirando al suelo- ayer cuando me retiraron el castigo decidí llamar a Jake y comunicarle mi decisión, quedarme contigo, Edward-seguí mirando al suelo con miedo de la reacción- pensé que con el tiempo algo se le habría pasado y se lo tomaría algo mejor, pero fue él el que me acabo pidiendo tiempo para perdonarme y poder ser amigos-mire hacia arriba con calma- se que a lo mejor no es importante pero para mí sí, me afectado mucho su decisión y quería que lo supieseis; Nessie tu porque le quieres y tu Edward porque os habéis visto como rivales desde hace mucho tiempo.
-Bella-dijo Edward levantándose del sofá- es un detalle increíble que hayas venido a contárnoslo, pero tampoco estabas obligada- dijo abrazándome- sé que esto te hace daño e intentare comprenderlo, pero Jake y yo nunca nos veremos cómo nada mas, solo como rivales-siguió abrazándome, mientras yo miraba las pequeñas lagrimas que salían de los ojos color chocolate de Nessie, sabiendo que sufría por amor.
-Capitulo 23-Momento mágico y miles de sonrisas-
Nos quedamos en mi cama abrazados, nos quedamos dormidos y el ruido de la puerta, indicándonos que Charlie se había ido al trabajo, nos despertó de sobresalto; Edward puso cara de pánico como si nos hubiesen pillado y yo sonreí tranquila abrazándole; comencé a besarle delicadamente los labios y luego pase a su cuello, donde él me pego totalmente a él, nuestras manos jugaban en el cuerpo del otro y nuestros labios estaban pegados, haciéndoles posibles a nuestras lenguas entrelazarse; comenzamos a desvestirnos, era un momento único, había extrañado tanto el cuerpo de Edward que había perdido totalmente el control sobre mí misma, nuestros cuerpos se movían en un compas único y maravilloso, llegando los dos al clímax, quedándonos abrazados en mi cama sonriendo.
Pasaron algunas horas y Edward se vistió y se fue de mi casa, no queríamos que Charlie nos pillara y montara un numero, al irse Edward yo me metí en la ducha con una gran sonrisa, pensando en lo que había ocurrido en mi cama junto a Edward, salí de la ducha y me vestí y peine el pelo tranquilamente; al llegar la hora de comer Charlie volvió a casa, algo extraño la verdad, normalmente comía en la comisaria, termine de hacer la comida y estábamos comiendo y Charlie no hacía más que mirarme como si tuviese algo que decirme.
-Papa, me miras mucho la verdad, ¿tienes algo que decirme?-dije con una sonrisa.
-La verdad que si Bella, se que eres una chica demasiado responsable para tu edad y me lo has demostrado siempre, por lo que se voy a retirar el castigo, pero por favor, no vuelvas a darme otro susto así-dijo mi padre mirándome.
-Claro papa, lo siento mucho de verdad, no pretendía asustarte- me levante de la silla y le abrace sonriendo- eres genial y lo sabes, ¿verdad?
-Bella, ya no me hagas la pelota que no estás castigada-dijo sonriendo.
-te lo digo enserio no por peloteo-dije sin dejar de abrazarle.
Terminamos de comer, y él me ayudo a quitar la mesa y se volvió a ir al trabajo, yo sabía lo que tenía que hacer, tenía que llamar a Jake y hablar con él, no podía dejarlo más tiempo, no quería que sufriera, era mi amigo, o por lo menos lo había sido y uno muy importante. Le llame a casa y Esme muy amablemente me le paso.
-Jake, ¿podríamos quedar en 10 minutos en el parque? Me gustaría hablar contigo, es importante-dije con algo de temor, pero él acepto y salí hacia el parque.
Al llegar a él, Jake ya me estaba esperando en un banco sentado, se levanto abrazándome con una sonrisa.
-Bella, cuanto te echado de menos-dijo sinceramente y mi mundo se hundió.
-Jake, necesito que me escuches bien y espero que después de todo, podamos ser amigos-dije mirándole.
-Entonces, ya me imagino de que hemos venido hablar, al final te quedaste con él-dijo dolido-Bella no lo entiendo, él te engaño, te traiciono, se marcho y aun así le perdonas y yo que lo único que echo es apoyarte me das la patada, no lo entiendo-dijo comenzando a llorar.
-Jake, lo siento, pero ya te dije que le amaba y no puedo vivir sin él, por favor entiéndelo y perdóname-dije intentando abrazarle, pero él se alejo- tu eres mi amigo, mi mejor amigo, me has ayudado en mis peores momentos, siempre has estado ahí, pero no te amo-dije notando como mis ojos se humedecían.
-Bella, Ahora el que necesita tiempo, para pensar si puedo perdonarte, soy yo-dijo levantándose del banco- espero que lo entiendas y sea cual sea mi decisión, nunca olvides que te quiero- después de eso dio media vuelta marchándose del parque y dejándome allí sola, llorando, totalmente desolada.
Pasaron algunas horas y Edward se vistió y se fue de mi casa, no queríamos que Charlie nos pillara y montara un numero, al irse Edward yo me metí en la ducha con una gran sonrisa, pensando en lo que había ocurrido en mi cama junto a Edward, salí de la ducha y me vestí y peine el pelo tranquilamente; al llegar la hora de comer Charlie volvió a casa, algo extraño la verdad, normalmente comía en la comisaria, termine de hacer la comida y estábamos comiendo y Charlie no hacía más que mirarme como si tuviese algo que decirme.
-Papa, me miras mucho la verdad, ¿tienes algo que decirme?-dije con una sonrisa.
-La verdad que si Bella, se que eres una chica demasiado responsable para tu edad y me lo has demostrado siempre, por lo que se voy a retirar el castigo, pero por favor, no vuelvas a darme otro susto así-dijo mi padre mirándome.
-Claro papa, lo siento mucho de verdad, no pretendía asustarte- me levante de la silla y le abrace sonriendo- eres genial y lo sabes, ¿verdad?
-Bella, ya no me hagas la pelota que no estás castigada-dijo sonriendo.
-te lo digo enserio no por peloteo-dije sin dejar de abrazarle.
Terminamos de comer, y él me ayudo a quitar la mesa y se volvió a ir al trabajo, yo sabía lo que tenía que hacer, tenía que llamar a Jake y hablar con él, no podía dejarlo más tiempo, no quería que sufriera, era mi amigo, o por lo menos lo había sido y uno muy importante. Le llame a casa y Esme muy amablemente me le paso.
-Jake, ¿podríamos quedar en 10 minutos en el parque? Me gustaría hablar contigo, es importante-dije con algo de temor, pero él acepto y salí hacia el parque.
Al llegar a él, Jake ya me estaba esperando en un banco sentado, se levanto abrazándome con una sonrisa.
-Bella, cuanto te echado de menos-dijo sinceramente y mi mundo se hundió.
-Jake, necesito que me escuches bien y espero que después de todo, podamos ser amigos-dije mirándole.
-Entonces, ya me imagino de que hemos venido hablar, al final te quedaste con él-dijo dolido-Bella no lo entiendo, él te engaño, te traiciono, se marcho y aun así le perdonas y yo que lo único que echo es apoyarte me das la patada, no lo entiendo-dijo comenzando a llorar.
-Jake, lo siento, pero ya te dije que le amaba y no puedo vivir sin él, por favor entiéndelo y perdóname-dije intentando abrazarle, pero él se alejo- tu eres mi amigo, mi mejor amigo, me has ayudado en mis peores momentos, siempre has estado ahí, pero no te amo-dije notando como mis ojos se humedecían.
-Bella, Ahora el que necesita tiempo, para pensar si puedo perdonarte, soy yo-dijo levantándose del banco- espero que lo entiendas y sea cual sea mi decisión, nunca olvides que te quiero- después de eso dio media vuelta marchándose del parque y dejándome allí sola, llorando, totalmente desolada.
-Capitulo 22-El castigo-
Me di cuenta de que Edward se había quedado dormido, por lo que decidí que era un buen momento para irme a casa y darme una ducha y hablar con mi padre, el cual estaría histérico por haber salido tan de noche de casa y sin despertarle para decírselo, todavía no podía creerme lo que en verdad había pasado, Edward y yo volvíamos a estar juntos, por fin y después de todo, ahora solo me quedaba enfrentarme a Jake el cual temía demasiado, sabía que la noticia no le caería nada bien, ya vería como decírselo.
Llegue a casa donde mi padre me estaba esperando en la cocina, con una cara de enfado que me asusto bastante.
-Bella, ¿puedes imaginarte el susto que me he llevado al levantarme y ver que no estabas?-dijo mi padre enfadado-tu nota no la vi hasta el último momento, iba a salir a buscarte por el pueblo.
-Papa, lo siento, de verdad, salí tan de noche porque me urgía ver a Edward-dije mirándole con tristeza.
-Ese chico nunca te llevo por buen camino y nuca lo hará-dijo mi padre más relajado- lo siento Bella, pero estas castigada, pero me diste un susto muy grande.
-papa, ¿castigada? Que tengo ya 18 años-dije enfadada.
-No lo demuestras con tus actos, además con Jake nunca hiciste estas locuras, pero por este Edward, haces miles- dijo mi padre mirándome- lo siento tienes 18 pero vives conmigo, son las normas.
-Dios, papa tu no lo entiendes-me di la vuelta subiendo a mi cuarto enfadada y cogí mi móvil, escribiendo un mensaje a Edward para contárselo, no podría verle, después de lo que paso la noche anterior.
Edward no me contesto y eso hizo que me decayera más de lo que estaba, la verdad que sabía que no se lo tomaría nada bien, pero yo no podía hacer más, si me escapaba el enfado de mi padre podría ser temible; cerca de las doce de la madrugada note como algo golpeaba mi ventana, me levante de la cama asomándome y vi a Edward, el cual me sonreía, abrí la ventana y vi como comenzaba a trepar, a mi solo hacía que asustarme por si se caía poder hacerse daño, pero llego sin ningún rasguño a mi cuarto, donde nada más entrar me dio un cálido beso, haciéndome olvidar de todo lo que estaba sucediendo.
Llegue a casa donde mi padre me estaba esperando en la cocina, con una cara de enfado que me asusto bastante.
-Bella, ¿puedes imaginarte el susto que me he llevado al levantarme y ver que no estabas?-dijo mi padre enfadado-tu nota no la vi hasta el último momento, iba a salir a buscarte por el pueblo.
-Papa, lo siento, de verdad, salí tan de noche porque me urgía ver a Edward-dije mirándole con tristeza.
-Ese chico nunca te llevo por buen camino y nuca lo hará-dijo mi padre más relajado- lo siento Bella, pero estas castigada, pero me diste un susto muy grande.
-papa, ¿castigada? Que tengo ya 18 años-dije enfadada.
-No lo demuestras con tus actos, además con Jake nunca hiciste estas locuras, pero por este Edward, haces miles- dijo mi padre mirándome- lo siento tienes 18 pero vives conmigo, son las normas.
-Dios, papa tu no lo entiendes-me di la vuelta subiendo a mi cuarto enfadada y cogí mi móvil, escribiendo un mensaje a Edward para contárselo, no podría verle, después de lo que paso la noche anterior.
Edward no me contesto y eso hizo que me decayera más de lo que estaba, la verdad que sabía que no se lo tomaría nada bien, pero yo no podía hacer más, si me escapaba el enfado de mi padre podría ser temible; cerca de las doce de la madrugada note como algo golpeaba mi ventana, me levante de la cama asomándome y vi a Edward, el cual me sonreía, abrí la ventana y vi como comenzaba a trepar, a mi solo hacía que asustarme por si se caía poder hacerse daño, pero llego sin ningún rasguño a mi cuarto, donde nada más entrar me dio un cálido beso, haciéndome olvidar de todo lo que estaba sucediendo.
-Capitulo 21-La Reconciliación-
Edward, solo hacía que pensar en él, en lo mal que le vi, con esas enormes ojeras y esa cara de tristeza; todo esto había sucedido por un beso, por un estúpido beso y por no querer escuchar todo en su momento, por no creer la verdad; sabía que era bastante tarde pero no podía dejarlo pasar, no quería perder más tiempo, me puse un chándal y unas deportivas, deje una nota a Charlie para que no se preocupara y salí camino a la casa de Edward, necesitaba verle. Llame al timbre esperando que Nessie nos e despertara y me lo cogiese Edward, al oír su voz mi esperanza volvió a renacer.
-Edward, siento las horas pero necesito hablar contigo, es importante-dije a través del telefonillo, oí el pitido indicándome que me había abierto la puerta y subí hacia su casa, algo perdida sin saber en verdad donde era, vi una puerta abierta y entre.
-¿Edward?-dije temerosa
-Sí, pasa-dijo Edward desde el salón, pensé
Entre con paso cauteloso y le vi allí, en pijama y sentado en el sofá, mirándome con sorpresa, sin comprender en verdad que hacia allí.
-Edward, necesitaba verte, hablar contigo, Rose me explico todo y se disculpo, no aguanto más esta agonía de saber que te amo, y no poder decírtelo ni demostrártelo, se que pedí tiempo y posiblemente se hayas cansado de esperar pero necesitaba decírtelo para que lo supieras-dije sin tomar aliento y mirándole.
-Bella, no sabes cuánto tiempo llevo esperando a oírte decir eso, a saber que en verdad sigues amándome como yo a ti-dijo levantándose y acercándose a mi-te necesito tanto a mi lado en estos momentos, que creí volverme loco por la distancia, pero por fin estas aquí-fue lo último que dijo antes de besarme como nunca antes lo había hecho, ese beso me estaba devolviendo la vida, la esperanza, la ilusión y la fe en el amor.
Seguimos allí besándonos hasta que un ruido nos separo, Nessie nos miraba desde la puerta con una sonrisa y yo me sentí mal por haberla despertado.
-Nessie, siento las horas, no pretendía despertarte a ti también-dije con voz débil.
-Si el despertarme a hecho que tú y mi hermano estéis juntos de nuevo, me da lo mismo, es una alegría saber que te tengo como amiga y como cuñada-dijo sonriendo y acercándose a mí, dándome un caluroso abrazo.
-Gracias por entenderlo Nessie, de verdad esto es muy importante para mí, amo a tu hermano-dije sinceramente y le mire sonriendo.
Nessie volvió a la cama y Edward y yo nos quedamos abrazados en su sofá, hasta que vimos como los primeros rayos de sol, entraban en su salón, contemplando nuestro amor.
-Edward, siento las horas pero necesito hablar contigo, es importante-dije a través del telefonillo, oí el pitido indicándome que me había abierto la puerta y subí hacia su casa, algo perdida sin saber en verdad donde era, vi una puerta abierta y entre.
-¿Edward?-dije temerosa
-Sí, pasa-dijo Edward desde el salón, pensé
Entre con paso cauteloso y le vi allí, en pijama y sentado en el sofá, mirándome con sorpresa, sin comprender en verdad que hacia allí.
-Edward, necesitaba verte, hablar contigo, Rose me explico todo y se disculpo, no aguanto más esta agonía de saber que te amo, y no poder decírtelo ni demostrártelo, se que pedí tiempo y posiblemente se hayas cansado de esperar pero necesitaba decírtelo para que lo supieras-dije sin tomar aliento y mirándole.
-Bella, no sabes cuánto tiempo llevo esperando a oírte decir eso, a saber que en verdad sigues amándome como yo a ti-dijo levantándose y acercándose a mi-te necesito tanto a mi lado en estos momentos, que creí volverme loco por la distancia, pero por fin estas aquí-fue lo último que dijo antes de besarme como nunca antes lo había hecho, ese beso me estaba devolviendo la vida, la esperanza, la ilusión y la fe en el amor.
Seguimos allí besándonos hasta que un ruido nos separo, Nessie nos miraba desde la puerta con una sonrisa y yo me sentí mal por haberla despertado.
-Nessie, siento las horas, no pretendía despertarte a ti también-dije con voz débil.
-Si el despertarme a hecho que tú y mi hermano estéis juntos de nuevo, me da lo mismo, es una alegría saber que te tengo como amiga y como cuñada-dijo sonriendo y acercándose a mí, dándome un caluroso abrazo.
-Gracias por entenderlo Nessie, de verdad esto es muy importante para mí, amo a tu hermano-dije sinceramente y le mire sonriendo.
Nessie volvió a la cama y Edward y yo nos quedamos abrazados en su sofá, hasta que vimos como los primeros rayos de sol, entraban en su salón, contemplando nuestro amor.
-Capitulo 20-El perdón-
Seguimos allí abrazadas hasta que vimos que empezaba a oscurecer, nos levantamos del banco y comenzamos andar, como ya estaba bastante oscuro, decidí acompañarla hasta su casa, al llegar a su portal, alguien abrió la puerta, para mi sorpresa era Rosalie acompañada de Edward, al verme se alarmaron, viendo mi cara de sorpresa.
-Bella, no es lo que parece-dijo Edward mirándome con tristeza.
-Edward, da igual lo que sea o no sea, tu y yo ya no somos nada, no tienes que darme ninguna explicación-dije intentando sonar tranquila, me despedí de Nessie y empecé a caminar hacia mi casa, cuando alguien toco mi hombro, era Rose.
-Bella, espera-dijo agarrando mi brazo- al igual que a Edward, también te debo una disculpa, por aquel beso que estropeo todo.
-Rose, no me debes nada, todo ya da igual, eso es pasado-dije intentando zafarme de su agarre.
-Siento que te lo debo, al igual que a él, el conocer a Emmett me ha hecho darme cuenta de lo que realmente es el amor, como el que tú y Edward teneis, aunque no estéis juntos-dijo con sinceridad soltándome.
-¿Emmett? Creo que esa parte me la perdí, ya hace mucho que no veo Alice, desde que vino Jasper, ella solo está con él-dije sonriendo.
-Ya eso es cierto, Alice y Jasper los inseparables, se les ve genial juntos; Emmett es el hermano mayor de Jasper y gracias a él conozco el amor-aquellas palabras de Rose me conmovieron-por eso quiero que me perdones, por favor, nunca me gusto en verdad Edward, fue egoísmo, rabia de que le gustaras tú, una persona sencilla y no yo, que traía todos los hombres locos.
-Rose, no pasa nada de verdad, siempre serás mas bella que yo, eso nadie nunca lo discutirá-dije mirándola.
-Bella, no lo entiendes, no gana la belleza sino el corazón, ese sentimiento puro y sincero llamado amor.
-Esas palabras son muy bellas Rose, dicen mucho del cambio que has dado y tu sinceridad me demuestra tu arrepentimiento-dije sonriéndola- por lo que claro que te perdono, me gustaría algún poder conocerte mejor, eres la hermana de mi mejor amiga y seguro que podemos llevarnos bien-dije sin dejar de sonreírla.
-Claro Bella eso tenlo por seguro, seremos grandes amigas-sonrió y me dio un cálido abrazo-además así te cuento lo de Emmett, estoy tan emocionada-decidió acompañarme hasta casa y así poder ir conociéndonos poco a poco, al entrar en casa, cene con mi padre y me quede junto a él en el sofá, él estaba viendo beisbol, como de costumbre, mientras yo ponía al día mis ideas, mis ganas de poder ayudar en su depresión a Edward y que Jacob pudiese ser feliz con Nessie, ambos hacían una bella pareja; sabia que conseguir aquella felicidad soñada me costaría bastante pero si no lo intentaba carecería en mi ilusión.
-Bella, no es lo que parece-dijo Edward mirándome con tristeza.
-Edward, da igual lo que sea o no sea, tu y yo ya no somos nada, no tienes que darme ninguna explicación-dije intentando sonar tranquila, me despedí de Nessie y empecé a caminar hacia mi casa, cuando alguien toco mi hombro, era Rose.
-Bella, espera-dijo agarrando mi brazo- al igual que a Edward, también te debo una disculpa, por aquel beso que estropeo todo.
-Rose, no me debes nada, todo ya da igual, eso es pasado-dije intentando zafarme de su agarre.
-Siento que te lo debo, al igual que a él, el conocer a Emmett me ha hecho darme cuenta de lo que realmente es el amor, como el que tú y Edward teneis, aunque no estéis juntos-dijo con sinceridad soltándome.
-¿Emmett? Creo que esa parte me la perdí, ya hace mucho que no veo Alice, desde que vino Jasper, ella solo está con él-dije sonriendo.
-Ya eso es cierto, Alice y Jasper los inseparables, se les ve genial juntos; Emmett es el hermano mayor de Jasper y gracias a él conozco el amor-aquellas palabras de Rose me conmovieron-por eso quiero que me perdones, por favor, nunca me gusto en verdad Edward, fue egoísmo, rabia de que le gustaras tú, una persona sencilla y no yo, que traía todos los hombres locos.
-Rose, no pasa nada de verdad, siempre serás mas bella que yo, eso nadie nunca lo discutirá-dije mirándola.
-Bella, no lo entiendes, no gana la belleza sino el corazón, ese sentimiento puro y sincero llamado amor.
-Esas palabras son muy bellas Rose, dicen mucho del cambio que has dado y tu sinceridad me demuestra tu arrepentimiento-dije sonriéndola- por lo que claro que te perdono, me gustaría algún poder conocerte mejor, eres la hermana de mi mejor amiga y seguro que podemos llevarnos bien-dije sin dejar de sonreírla.
-Claro Bella eso tenlo por seguro, seremos grandes amigas-sonrió y me dio un cálido abrazo-además así te cuento lo de Emmett, estoy tan emocionada-decidió acompañarme hasta casa y así poder ir conociéndonos poco a poco, al entrar en casa, cene con mi padre y me quede junto a él en el sofá, él estaba viendo beisbol, como de costumbre, mientras yo ponía al día mis ideas, mis ganas de poder ayudar en su depresión a Edward y que Jacob pudiese ser feliz con Nessie, ambos hacían una bella pareja; sabia que conseguir aquella felicidad soñada me costaría bastante pero si no lo intentaba carecería en mi ilusión.
-Capitulo 19-Amistad y sinceridad-
Los días pasaban y yo no había vuelto a ver a Jake ni a Edward ni si quiera sabia de ellos, quedaba mucho con Nessie, ya que Alice se pasaba los días con Jasper, Nessie era mi gran apoyo en estos momentos y aunque era dos años menor que yo, tenía las ideas muy claras y maduras para su edad, nunca hablaba de ninguno si yo no sacaba el tema, que la verdad era poco común, ni Edward ni Jake paseaban ya por el parque sabiendo que se cruzarían conmigo y que yo no quería eso.
Pasaban las semanas y Nessie y yo cada vez nos íbamos conociendo mas y me ayudaba tanto que poco a poco recuperaba la sonrisa que tanto había extrañado, hoy la notaba demasiado sonriente a ella, más de lo normal, eso fue algo que me alegro pero me extraño, ya que no me había contado nada.
-Nessie menuda sonrisa enorme me traes hoy-dije sonriendo-¿no tienes nada que contarme?-la mire con ojitos.
-Bella, no puedo contarte nada-dijo poniendo un puchero-tú no quieres que le nombre-dijo sinceramente.
-¿Paso algo con tu hermano, Edward?-dije asustándome-por favor dímelo Nessie, da igual lo que te haya dicho de no saber de él.
-No se trata de él Bella, mi hermano está bien, si así puedo decirlo, tiene una depresión de caballo-dijo mirándome-de quien tengo noticias es de Jake, ayer me choque con él y estuvimos hablando bastante rato, nos besamos y todo-dijo bajando la cabeza-aunque sé que él es mayor que yo y que tu andas dudosa con él y mi hermano.
-Nessie no debes preocuparte-la levante la cabeza con cuidado-entiendo que Jake quiera rehacer su vida y que se haya cansado de esperarme, aunque no te voy a engañar me duele saberlo.
-¿Pero te enfadaras conmigo? ¿Dejaremos de ser amigas?-dijo con temor.
-Nessie esta amistad es más importante que cualquier amor que se pueda interponer-dije abrazándola-me has ayudado muchísimo, eres mi amiga.
-Bella, tengo miedo, porque pienso que Jake puede estarme utilizando para acercarse a ti a través de mí-dijo Nessie llorando-él a mí me gusta pero no quiero que me utilice y menos para llegar a ti, tu les pediste tiempo y no quiero que por mi culpa tu vuelvas a sufrir.
-No pienses eso nunca, Nessie, me dolería que hiciera eso, porque acabarais sufriendo tu, él si se quiere acercar a mí, sufrirá las consecuencias-dije seria-pero lo mejor será que no lo pensemos y veamos cómo van las cosas-intente sonreír para tranquilizar a Nessie, la cual me abrazo fuerte sin dejar de llorar.
Pasaban las semanas y Nessie y yo cada vez nos íbamos conociendo mas y me ayudaba tanto que poco a poco recuperaba la sonrisa que tanto había extrañado, hoy la notaba demasiado sonriente a ella, más de lo normal, eso fue algo que me alegro pero me extraño, ya que no me había contado nada.
-Nessie menuda sonrisa enorme me traes hoy-dije sonriendo-¿no tienes nada que contarme?-la mire con ojitos.
-Bella, no puedo contarte nada-dijo poniendo un puchero-tú no quieres que le nombre-dijo sinceramente.
-¿Paso algo con tu hermano, Edward?-dije asustándome-por favor dímelo Nessie, da igual lo que te haya dicho de no saber de él.
-No se trata de él Bella, mi hermano está bien, si así puedo decirlo, tiene una depresión de caballo-dijo mirándome-de quien tengo noticias es de Jake, ayer me choque con él y estuvimos hablando bastante rato, nos besamos y todo-dijo bajando la cabeza-aunque sé que él es mayor que yo y que tu andas dudosa con él y mi hermano.
-Nessie no debes preocuparte-la levante la cabeza con cuidado-entiendo que Jake quiera rehacer su vida y que se haya cansado de esperarme, aunque no te voy a engañar me duele saberlo.
-¿Pero te enfadaras conmigo? ¿Dejaremos de ser amigas?-dijo con temor.
-Nessie esta amistad es más importante que cualquier amor que se pueda interponer-dije abrazándola-me has ayudado muchísimo, eres mi amiga.
-Bella, tengo miedo, porque pienso que Jake puede estarme utilizando para acercarse a ti a través de mí-dijo Nessie llorando-él a mí me gusta pero no quiero que me utilice y menos para llegar a ti, tu les pediste tiempo y no quiero que por mi culpa tu vuelvas a sufrir.
-No pienses eso nunca, Nessie, me dolería que hiciera eso, porque acabarais sufriendo tu, él si se quiere acercar a mí, sufrirá las consecuencias-dije seria-pero lo mejor será que no lo pensemos y veamos cómo van las cosas-intente sonreír para tranquilizar a Nessie, la cual me abrazo fuerte sin dejar de llorar.
-Capitulo 18-Decisión y apoyo-
Le di el pésame y le abrace, sabía que en esos momentos era de unas pocas cosas que calmaban ese dolor, a su hermana no la conocía pero hice lo mismo; después me despedí de todos y me marche a casa, necesitaba pensar en todo, otra vez la confusión se apoderaba de mi sin querer soltarme; Edward en verdad no me había abandonado, había tenido causas mayores para abandonar Forks sin avisar, aunque Jake se merecía esa oportunidad que le estaba dando por todo su apoyo, comprensión y cariño. No podía estar con Jake hasta no estar segura de lo que sentía, no podía jugar así con él ni con Edward.
Llame a Jake quedando en el parque, para poder hablar tranquilamente, me despeje un poco y me dirigí hacia el parque, donde Jake ya me estaba esperando con una sonrisa, me recibió dándome un dulce beso en los labios, qué hizo que me sentara peor de lo que ya estaba.
-Jake quede contigo aquí, porque necesito serte sincera-dije mirándole con culpabilidad-la vuelta de Edward me ha trastocado los esquemas, se que pensaras que soy una cualquiera y que estoy jugando con vosotros, pero por eso mismo he quedado contigo aquí, necesito tiempo; no os quiero a ninguno a mi lado hasta estar segura de lo que en verdad quiero, no soporto haceros daño-dije cayéndome lagrimas.
-Bella, sabía que esto iba a pasar, sabía que volvería aparecer él y tu ya no querrías estar conmigo-dijo Jake mirándome con dolor-pero no me esperaba que quisieras estar lejos de los dos, eso ha sido una sorpresa, pero si así consigues tener las ideas claras, de acuerdo, Bella tienes ese tiempo-dijo Jake con seguridad dándome un beso en la mejilla y marchándose del parque.
Yo me senté en el parque notando como mi cuerpo se quedaba vacio, mi corazón ya ni latía, mis lagrimas salían enfurecidas de mis ojos, al rato note una mano en mi hombro, tenía la esperanza de que fuera Jake y me diera un abrazo, pero mi sorpresa fue encontrarme allí con la hermana de Edward, mirándome con pena y dolor.
-¿Qué te pasa? ¿Porque lloras así?-dijo dulcemente sentándose a mi lado-Debe ser algo muy grave para que llores tan desconsoladamente y te agarres el cuerpo como si se hubiese roto en pedazos.
-La verdad que sí, me encuentro rota, perdí una amistad, y dos amores por mi estupidez-dije sin dejar de llorar-estoy confundida y decidí alejarme de dos personas muy importantes para mí, hasta poder aclararme.
-¿Una de esas personas no serán mi hermano Edward verdad?-dijo ella sin dejar de mirarme.
-Sí, él es uno, ¿pero tú como lo sabes?-dije sorprendida-con tu hermano han pasado tantas cosas que no debería perdonarle, pero le amo, más que a mi propia vida.
-Mi hermano me conto cosas de ti, solo habla de ti mejor dicho-sonrió dulce-él te ama, aunque sabe que te ha hecho daño, me dijo que me pasara por aquí, para ver si te veía y si estabas bien, pero veo que no lo estas y me da mucha pena.
-Gracias, pero por favor no le digas nada de esto a tu hermano, no le digas que me vistes así, no quiero verle en una temporada y menos saber de él-dije mirándola- perdona mi descortesía soy Bella, aunque eso ya lo sabes, pero yo no sé tu nombre.
-Yo soy Reneesme, aunque todo el mundo me llama Nessie-dijo sonriendo- espero poder ayudarte con lo que te esta pasando y tranquila yo no le diré nada, si tu no quieres, esto será nuestro secreto.
Llame a Jake quedando en el parque, para poder hablar tranquilamente, me despeje un poco y me dirigí hacia el parque, donde Jake ya me estaba esperando con una sonrisa, me recibió dándome un dulce beso en los labios, qué hizo que me sentara peor de lo que ya estaba.
-Jake quede contigo aquí, porque necesito serte sincera-dije mirándole con culpabilidad-la vuelta de Edward me ha trastocado los esquemas, se que pensaras que soy una cualquiera y que estoy jugando con vosotros, pero por eso mismo he quedado contigo aquí, necesito tiempo; no os quiero a ninguno a mi lado hasta estar segura de lo que en verdad quiero, no soporto haceros daño-dije cayéndome lagrimas.
-Bella, sabía que esto iba a pasar, sabía que volvería aparecer él y tu ya no querrías estar conmigo-dijo Jake mirándome con dolor-pero no me esperaba que quisieras estar lejos de los dos, eso ha sido una sorpresa, pero si así consigues tener las ideas claras, de acuerdo, Bella tienes ese tiempo-dijo Jake con seguridad dándome un beso en la mejilla y marchándose del parque.
Yo me senté en el parque notando como mi cuerpo se quedaba vacio, mi corazón ya ni latía, mis lagrimas salían enfurecidas de mis ojos, al rato note una mano en mi hombro, tenía la esperanza de que fuera Jake y me diera un abrazo, pero mi sorpresa fue encontrarme allí con la hermana de Edward, mirándome con pena y dolor.
-¿Qué te pasa? ¿Porque lloras así?-dijo dulcemente sentándose a mi lado-Debe ser algo muy grave para que llores tan desconsoladamente y te agarres el cuerpo como si se hubiese roto en pedazos.
-La verdad que sí, me encuentro rota, perdí una amistad, y dos amores por mi estupidez-dije sin dejar de llorar-estoy confundida y decidí alejarme de dos personas muy importantes para mí, hasta poder aclararme.
-¿Una de esas personas no serán mi hermano Edward verdad?-dijo ella sin dejar de mirarme.
-Sí, él es uno, ¿pero tú como lo sabes?-dije sorprendida-con tu hermano han pasado tantas cosas que no debería perdonarle, pero le amo, más que a mi propia vida.
-Mi hermano me conto cosas de ti, solo habla de ti mejor dicho-sonrió dulce-él te ama, aunque sabe que te ha hecho daño, me dijo que me pasara por aquí, para ver si te veía y si estabas bien, pero veo que no lo estas y me da mucha pena.
-Gracias, pero por favor no le digas nada de esto a tu hermano, no le digas que me vistes así, no quiero verle en una temporada y menos saber de él-dije mirándola- perdona mi descortesía soy Bella, aunque eso ya lo sabes, pero yo no sé tu nombre.
-Yo soy Reneesme, aunque todo el mundo me llama Nessie-dijo sonriendo- espero poder ayudarte con lo que te esta pasando y tranquila yo no le diré nada, si tu no quieres, esto será nuestro secreto.
-Capitulo 17-Desaparición-
Los días pasaban y todo pareció volver a la normalidad de aquel entonces cuando yo todavía no me había ido de Forks, aunque mi relación con Edward no había vuelto a la normalidad y con Jake, nada de nada, parecía como si nunca nos hubiésemos hablado.
Al cabo de una semana de ver cómo iba todo decidí perdonar a Edward y volver a intentarlo con él, era mis días más felices, volvía a tener ha Alice a mi lado y a Edward en mi corazón; pero no había pasado ni un mes cuando Edward dejo de aparecer por el parque donde quedábamos todas las tardes, no me cogía el teléfono y además nadie le había visto por Forks, había desaparecido, sin dejar rastro, ¿de verdad había abandonado su lucha por nuestro amor? No podía creérmelo, otra vez volvía hacerme daño; Alice me veía cada día peor y aviso a su hermano Jake de lo que me había sucedido, una tarde Alice se presento con él.
-Bella-se lanzo abrazarme y yo rompí a llorar-lo siento mucho, pero sabía que ese desgraciado volvería hacerte daño-siguió abrazándome.
-Por favor Jake no quiero hablar de ello y menos de él-dije notando como un dolor me desgarraba por dentro, un dolor tan intenso que parecía que me iba a desquebrajar por dentro.
Otra vez esa depresión odiosa se apoderaba de mí, ¿no era lo suficientemente fuerte como para superarlo? No, no lo era, Edward era mi vida, le había dado todo cuanto tenia a mi disposición, mi amor, mi ilusión, mi esperanza e incluso mi vida, pero me quede a las puertas del deseo. Veía como día tras día, Alice y Jake intentaban animarme e incluso Jake me hacia caricias que me decían que me deseaba cada vez más, no me importaba nada, mi cuerpo ya apenas reaccionaba a nada. Una tarde Alice no pudo venir al parque, no se encontraba bastante bien y vino solo Jake, hablamos y hablamos durante horas, hasta que nuestros labios se juntaron, dejando todo el dolor a un lado, deseando que nada en el mundo existiera solo él y yo, nuestras labios seguían pegados y al terminar ese beso fantástico, solo pude sonreír tiernamente, como hacía semanas que no lo hacía.
-3 meses después-
Mi cumpleaños, mí temido cumpleaños estaba a la vuelta de la esquina, pero tampoco me importaba sabiendo que a mi lado tenia a mi padre, Alice y Jake, sus padres se alegraron muchísimo de que por fin nos hubiésemos decidido a estar juntos, solo hacía que reírme y no había vuelto a sentir dolor desde que estaba con Jake, como él en su día me prometió, hicimos una pequeña fiesta en casa de Alice y Jake, donde mi padre dejo el trabajo para estar conmigo; después de la comida, los regalos y las felicitaciones, Jake, Alice y yo decidimos ir al parque sin perder costumbre, allí estaban en un banco, Edward, una chica que no me sonaba de nada pero que se parecía notablemente a Edward, Jasper y un chico moreno y fuerte que tampoco me sonaba. Alice salió corriendo y abrazo a Jasper, él la agarro la cara besando sus labios, hacían muy buena pareja la verdad, yo y Jake íbamos agarrados de la mano, cuando Edward miro y nos vio, levantándose del banco y acercándose a nosotros.
-¿Es otra vez una venganza por desaparecer?-dijo Edward triste, se le veía tan hundido que me dieron ganas de abrazarle.
-No, esta vez no es una venganza imbécil, ella y yo estamos juntos-dijo Jake contestándole de malas formas- la dejaste sola y hundida.
-Lo sé y de verdad lo lamento-dijo Edward comenzando a llorar-recibí una llamada inesperada y no pude avisar a nadie y estado demasiado ocupado para llamarte, Bella.
-¿Ocupado?-dije mirándole-¿con quién? ¿Con ella? ¿Tu nuevo amor?-dije algo molesta.
-Ella no es mi nuevo amor, es mi hermana menor-dijo agachando la mirada- nos hemos quedado huérfanos-al oír eso mi mundo se vino abajo.
Al cabo de una semana de ver cómo iba todo decidí perdonar a Edward y volver a intentarlo con él, era mis días más felices, volvía a tener ha Alice a mi lado y a Edward en mi corazón; pero no había pasado ni un mes cuando Edward dejo de aparecer por el parque donde quedábamos todas las tardes, no me cogía el teléfono y además nadie le había visto por Forks, había desaparecido, sin dejar rastro, ¿de verdad había abandonado su lucha por nuestro amor? No podía creérmelo, otra vez volvía hacerme daño; Alice me veía cada día peor y aviso a su hermano Jake de lo que me había sucedido, una tarde Alice se presento con él.
-Bella-se lanzo abrazarme y yo rompí a llorar-lo siento mucho, pero sabía que ese desgraciado volvería hacerte daño-siguió abrazándome.
-Por favor Jake no quiero hablar de ello y menos de él-dije notando como un dolor me desgarraba por dentro, un dolor tan intenso que parecía que me iba a desquebrajar por dentro.
Otra vez esa depresión odiosa se apoderaba de mí, ¿no era lo suficientemente fuerte como para superarlo? No, no lo era, Edward era mi vida, le había dado todo cuanto tenia a mi disposición, mi amor, mi ilusión, mi esperanza e incluso mi vida, pero me quede a las puertas del deseo. Veía como día tras día, Alice y Jake intentaban animarme e incluso Jake me hacia caricias que me decían que me deseaba cada vez más, no me importaba nada, mi cuerpo ya apenas reaccionaba a nada. Una tarde Alice no pudo venir al parque, no se encontraba bastante bien y vino solo Jake, hablamos y hablamos durante horas, hasta que nuestros labios se juntaron, dejando todo el dolor a un lado, deseando que nada en el mundo existiera solo él y yo, nuestras labios seguían pegados y al terminar ese beso fantástico, solo pude sonreír tiernamente, como hacía semanas que no lo hacía.
-3 meses después-
Mi cumpleaños, mí temido cumpleaños estaba a la vuelta de la esquina, pero tampoco me importaba sabiendo que a mi lado tenia a mi padre, Alice y Jake, sus padres se alegraron muchísimo de que por fin nos hubiésemos decidido a estar juntos, solo hacía que reírme y no había vuelto a sentir dolor desde que estaba con Jake, como él en su día me prometió, hicimos una pequeña fiesta en casa de Alice y Jake, donde mi padre dejo el trabajo para estar conmigo; después de la comida, los regalos y las felicitaciones, Jake, Alice y yo decidimos ir al parque sin perder costumbre, allí estaban en un banco, Edward, una chica que no me sonaba de nada pero que se parecía notablemente a Edward, Jasper y un chico moreno y fuerte que tampoco me sonaba. Alice salió corriendo y abrazo a Jasper, él la agarro la cara besando sus labios, hacían muy buena pareja la verdad, yo y Jake íbamos agarrados de la mano, cuando Edward miro y nos vio, levantándose del banco y acercándose a nosotros.
-¿Es otra vez una venganza por desaparecer?-dijo Edward triste, se le veía tan hundido que me dieron ganas de abrazarle.
-No, esta vez no es una venganza imbécil, ella y yo estamos juntos-dijo Jake contestándole de malas formas- la dejaste sola y hundida.
-Lo sé y de verdad lo lamento-dijo Edward comenzando a llorar-recibí una llamada inesperada y no pude avisar a nadie y estado demasiado ocupado para llamarte, Bella.
-¿Ocupado?-dije mirándole-¿con quién? ¿Con ella? ¿Tu nuevo amor?-dije algo molesta.
-Ella no es mi nuevo amor, es mi hermana menor-dijo agachando la mirada- nos hemos quedado huérfanos-al oír eso mi mundo se vino abajo.
-Capitulo 16-Verdades-
-Sé que me quiere más a mi imbécil, porque ayer la bese y me siguió el beso-dijo Edward con furia-porque todavía me ama.
-Eso no es cierto, te lo estas inventado, ¿verdad Bella?-dijo Jake girándose hacia mí.
-Jake, lo siento mucho-dije acercándome hacia él-te dije que aun le quería y…. me deje llevar sé que es un locura, pero….le amo-dije agarrando el brazo de Jake y él se alejo bruscamente.
-Bella, ¿aceptas a este mentiroso y a mí no?-dijo dolido Jake-yo que te he tratado genial que nunca te he mentido…. Y él que se a portado como un gilipollas contigo le das una oportunidad, me defraudas Bella, te imaginaba más inteligente.
-Jake de verdad que lo siento-vi como agarraba a su hermana Rose y se iban, quedándome yo allí con Alice y Edward mirándome mientras mi lagrimas de dolor salían sin vergüenza-maldita sea, soy idiota.
-No lo eres niña-dijo Edward abrazándome-él no se da cuenta de que tu solo sigues a tu corazón.
-¿Qué corazón Edward? ¿El que tu rompiste y él me ayudo a sanar?-dije alejándome de Edward y mirándole-él se ha portado de maravilla y yo solo hago que hacerle daño y sufrir, no quiero verle así, es mi mejor amigo.
-¿Tu mejor amigo, Bella?-dijo sonriendo con ironía-él está enamorado de ti, no existe la amistad y nunca existirá.
-No sabes si alguna vez hubo amistad-dije mirándole-Jacob y yo nunca estuvimos saliendo juntos, todo fue un plan.
-¿Cómo que un plan? ¿De qué hablas, Bella?-dijo Edward con cara de no entender nada.
-Sí, Edward todo fue un plan para vengarme de ti, por el beso de Rose y tu-dije soltando toda la verdad-me vine aquí porque mi madre falleció en un accidente y el único que estuvo a mi lado fue Jake.
-Yo también podría haber estado, pero no sabía nada-dijo Edward enfadado-no me dijiste nada como para saberlo.
Me quede mirándole, estábamos soltándonos todas las verdades de nuestra relación, si así podíamos llamarla, me dolía que no hubiese estado conmigo en aquellos momentos, pero mi corazón no podía culparle, le quería.
-Eso no es cierto, te lo estas inventado, ¿verdad Bella?-dijo Jake girándose hacia mí.
-Jake, lo siento mucho-dije acercándome hacia él-te dije que aun le quería y…. me deje llevar sé que es un locura, pero….le amo-dije agarrando el brazo de Jake y él se alejo bruscamente.
-Bella, ¿aceptas a este mentiroso y a mí no?-dijo dolido Jake-yo que te he tratado genial que nunca te he mentido…. Y él que se a portado como un gilipollas contigo le das una oportunidad, me defraudas Bella, te imaginaba más inteligente.
-Jake de verdad que lo siento-vi como agarraba a su hermana Rose y se iban, quedándome yo allí con Alice y Edward mirándome mientras mi lagrimas de dolor salían sin vergüenza-maldita sea, soy idiota.
-No lo eres niña-dijo Edward abrazándome-él no se da cuenta de que tu solo sigues a tu corazón.
-¿Qué corazón Edward? ¿El que tu rompiste y él me ayudo a sanar?-dije alejándome de Edward y mirándole-él se ha portado de maravilla y yo solo hago que hacerle daño y sufrir, no quiero verle así, es mi mejor amigo.
-¿Tu mejor amigo, Bella?-dijo sonriendo con ironía-él está enamorado de ti, no existe la amistad y nunca existirá.
-No sabes si alguna vez hubo amistad-dije mirándole-Jacob y yo nunca estuvimos saliendo juntos, todo fue un plan.
-¿Cómo que un plan? ¿De qué hablas, Bella?-dijo Edward con cara de no entender nada.
-Sí, Edward todo fue un plan para vengarme de ti, por el beso de Rose y tu-dije soltando toda la verdad-me vine aquí porque mi madre falleció en un accidente y el único que estuvo a mi lado fue Jake.
-Yo también podría haber estado, pero no sabía nada-dijo Edward enfadado-no me dijiste nada como para saberlo.
Me quede mirándole, estábamos soltándonos todas las verdades de nuestra relación, si así podíamos llamarla, me dolía que no hubiese estado conmigo en aquellos momentos, pero mi corazón no podía culparle, le quería.
-Capitulo 15-Confusiòn-
En verdad no sabía porque le seguía el beso, mi corazón le quería creer pero mi cabeza no podía, se me paso por la cabeza la imagen del beso entre Edward y Rose separándome automáticamente de él.
-No Edward, no te creo, no puedo perdonarte-dije alejándome de él.
-Bella, es no me han dicho tus labios- dijo Edward mirándome- se que lo que te he dicho es muy difícil de creer, pero es la verdad, ella se abalanzo sobre mí, besándome-me puso cara inocente mirándome sinceramente.
Me sentía confusa, su mirada y su cara en verdad me decía que era sincero, pero el miedo que tenia de volver a sufrir otro engaño me lastimaba tanto en mi interior, que casi conseguía ahogarme, no sabía qué hacer, necesitaba pensar calmadamente la situación, el daño que le haría a Jake saber que había vuelto con Edward, el sufrir otro engaño por culpa de él, ya no lo soportaría.
-Vete Edward es lo mejor-le cerré la puerta y me subí a mi cuarto de nuevo, tirándome en la cama pensando en todo lo que había ocurrido, en que decisión de todas seria la acertada, hacer caso a mi corazón y perdonar a Edward o hacer caso a mi cabeza y olvidarme de él.
Los días pasaban y en mi estado no se notaba mejoría, ni mis ideas se aclaraban, ni siquiera me había molestado en llamar ha Alice para ver que versión me contaba ella de la historia que me conto Edward, aunque sabía que estaban compinchados y no me serviría de gran ayuda. Salí de mi cuarto con paso tranquilo, mi padre estaba en el salón viendo el béisbol, al verme bajar, me miro con una gota de ilusión en sus ojos.
-papa voy a salir a pasear un rato, necesito un poco de aire puro-dije acercándome a él y dándole un beso en la mejilla.
-No sabes cuánto me alegra oírte decir eso, Bella, me tienes tan preocupado-dijo mi padre mirándome.
-Papa estoy bien no debes preocuparte-le mentí-no tardare en volver.
Salí de casa, dirigiéndome al parque, donde pasearía intentando aclararme ya de una vez, pero al llegar les vi, a todos,Rose,Alice,Jake y Edward, los cuatro estaban juntos, aunque más parecía una discusión, me acerque a ellos con seriedad, cuando me vieron aparecer, se giraron y Jake salió corriendo abrazarme a lo que Edward puso cara de enfado.
-Bella, mi pequeña Bella, como te extrañado este tiempo-dijo sin dejar de abrazarme-tienes mal aspecto, ¿te encuentras bien?-dijo mirándome.
-Si Jake estoy bien, solo estoy algo cansada-dije mirándole sonriendo-puedes soltarme me estas aplastando-le sonreí-no esperaba veros a todos aquí y menos juntos-dije mirando a Rose, la cual a ver mi mirada sonrió.
-Bella, perdóname por favor-dijo Alice acercándose a mi-ya se porque no me hablabas y yo no estoy de acuerdo en lo que hizo mi hermana, pero no pude hacer anda, eres mi mejor amiga y no quiero perderte-dijo mirándome apenada-te echo tanto de menos….
-Yo a ti también Alice, siento que esto también te haya afectado a ti-dije abrazándola-no sabes cuánto echado de menso a mi mejor amiga, he pasado cosas horribles y no tenía a nadie a quien contárselo.
-Bonita escena chicas, un poco empalagosa para mi gusto-dijo Rose con hipocresía- siento decirte Bella, que yo no lamento para nada el beso que le di a Edward, una pena que no quiera repetir, yo soy mucha más mujer que tu para él-empezó a reírse.
-Ya vale Rose-dijo Edward enfadado-no te voy a permitir que la hables así.
-¿Y tu quien te crees que eres en su vida para tener que defenderla?-dijo Jake saltando enfadado.
-Seguro que yo soy más importante en su vida que tu, imbécil-dijo Edward enfrentándose a él.
Lo que se avecinaba no me gustaba nada, Rose había pasado a un segundo plano y ahora la pelea era entre Jake y Edward, a las dos personas que yo amaba y esa pelea era por mi ¿Qué podía hacer?
-No Edward, no te creo, no puedo perdonarte-dije alejándome de él.
-Bella, es no me han dicho tus labios- dijo Edward mirándome- se que lo que te he dicho es muy difícil de creer, pero es la verdad, ella se abalanzo sobre mí, besándome-me puso cara inocente mirándome sinceramente.
Me sentía confusa, su mirada y su cara en verdad me decía que era sincero, pero el miedo que tenia de volver a sufrir otro engaño me lastimaba tanto en mi interior, que casi conseguía ahogarme, no sabía qué hacer, necesitaba pensar calmadamente la situación, el daño que le haría a Jake saber que había vuelto con Edward, el sufrir otro engaño por culpa de él, ya no lo soportaría.
-Vete Edward es lo mejor-le cerré la puerta y me subí a mi cuarto de nuevo, tirándome en la cama pensando en todo lo que había ocurrido, en que decisión de todas seria la acertada, hacer caso a mi corazón y perdonar a Edward o hacer caso a mi cabeza y olvidarme de él.
Los días pasaban y en mi estado no se notaba mejoría, ni mis ideas se aclaraban, ni siquiera me había molestado en llamar ha Alice para ver que versión me contaba ella de la historia que me conto Edward, aunque sabía que estaban compinchados y no me serviría de gran ayuda. Salí de mi cuarto con paso tranquilo, mi padre estaba en el salón viendo el béisbol, al verme bajar, me miro con una gota de ilusión en sus ojos.
-papa voy a salir a pasear un rato, necesito un poco de aire puro-dije acercándome a él y dándole un beso en la mejilla.
-No sabes cuánto me alegra oírte decir eso, Bella, me tienes tan preocupado-dijo mi padre mirándome.
-Papa estoy bien no debes preocuparte-le mentí-no tardare en volver.
Salí de casa, dirigiéndome al parque, donde pasearía intentando aclararme ya de una vez, pero al llegar les vi, a todos,Rose,Alice,Jake y Edward, los cuatro estaban juntos, aunque más parecía una discusión, me acerque a ellos con seriedad, cuando me vieron aparecer, se giraron y Jake salió corriendo abrazarme a lo que Edward puso cara de enfado.
-Bella, mi pequeña Bella, como te extrañado este tiempo-dijo sin dejar de abrazarme-tienes mal aspecto, ¿te encuentras bien?-dijo mirándome.
-Si Jake estoy bien, solo estoy algo cansada-dije mirándole sonriendo-puedes soltarme me estas aplastando-le sonreí-no esperaba veros a todos aquí y menos juntos-dije mirando a Rose, la cual a ver mi mirada sonrió.
-Bella, perdóname por favor-dijo Alice acercándose a mi-ya se porque no me hablabas y yo no estoy de acuerdo en lo que hizo mi hermana, pero no pude hacer anda, eres mi mejor amiga y no quiero perderte-dijo mirándome apenada-te echo tanto de menos….
-Yo a ti también Alice, siento que esto también te haya afectado a ti-dije abrazándola-no sabes cuánto echado de menso a mi mejor amiga, he pasado cosas horribles y no tenía a nadie a quien contárselo.
-Bonita escena chicas, un poco empalagosa para mi gusto-dijo Rose con hipocresía- siento decirte Bella, que yo no lamento para nada el beso que le di a Edward, una pena que no quiera repetir, yo soy mucha más mujer que tu para él-empezó a reírse.
-Ya vale Rose-dijo Edward enfadado-no te voy a permitir que la hables así.
-¿Y tu quien te crees que eres en su vida para tener que defenderla?-dijo Jake saltando enfadado.
-Seguro que yo soy más importante en su vida que tu, imbécil-dijo Edward enfrentándose a él.
Lo que se avecinaba no me gustaba nada, Rose había pasado a un segundo plano y ahora la pelea era entre Jake y Edward, a las dos personas que yo amaba y esa pelea era por mi ¿Qué podía hacer?
-Capitulo 14-Explicación-
Cada día era peor, extrañaba tanto la compañía de Jake, que no aguantaba esta soledad que me estaba atormentando, en verdad había más que amistad en mi relación con Jake, pero sabía que amaba a Edward ante todas las cosas, aun sufriendo todavía por su engaño, le amaba, mis lagrimas volvieron a florecer, como hacían desde mi alejamiento con Jake, no tenía ganas de salir a la calle y poder cruzármeles, no tenía ganas de sonreírle a la vida, porque no tenía nada por lo que sonreír. Oí como sonaba la puerta, ¿Quién sería?, baje las escaleras y abrí la puerta con las lagrimas resbalando por mi cara, cuando abrí la puerta y le vi allí, me hundí mas, Edward, ¿Qué hacia aquí?
-Bella-se lanzo abrazarme-se que lo dejaste con Jake y como no te he vuelto a ver ni por el parque ni por ningún lado, estaba preocupado.
-Edward eso a ti te da igual-dije apartándome de él y llorando con más intensidad-nada de lo que tenga que ver conmigo te importa-dije con rabia
-Claro que me importa Bella, cuando vi que habías vuelto y que estabas con Jake, casi me muero, me volví loco, no sabía el porqué ni si quiera me mirabas, era desesperante-dijo Edward mirándome.
-¿Desesperante? Tú no sabes lo que esa palabra significa, la desesperación es la que sufrí yo, al volver al día siguiente de mi marcha a daros una sorpresa y verte besándote con rose en el parque y Alice allí parada sin hacer nada, desesperante ha sido ver el cadáver de mi madre y no tenerla más a mi lado y además tenerme que alejar de Jake-dije desahogándome- así que no me vengas diciéndome que ha sido desesperante.
-¿Besarme con Rose?-dijo Edward sin poder creérselo- puedo explicarte todo eso, solo necesito que me dejes hacerlo, tiene su explicación.
-No necesito mas mentiras en mi vida Edward, ya he tenido bastantes, además ya nada de lo que tenga que ver contigo me importa-mentí vilmente.
-Bella, que no la bese, ella fue la que me beso a mi-dijo mirando al suelo-quede con Alice en el parque porque te echaba mucho de menos y estaba muy mal por tu marcha, ella estaba de compras con su hermana y Rose se lanzo a por mí besándome.
-Deja de mentirme-le propine un bofetón-me canse de escuchar mentiras, de vivir entre ellas-dije siendo fuerte y luchando contra mis lagrimas para que no salieran-te estoy dando la libertad que ya tenias para estar con tu amada Rose.
-Si estas tan enfadada es porque todavía sientes algo por mi-dijo acercándose a mi-por favor créeme, hazlo por el amor que nos tenemos y sentimos.
-¿Qué amor?-dije riéndome irónicamente-nunca hubo amor, no por tu parte, con el tiempo ese amor tan puro y vivo que sentía por ti murió.
-No te creo, no te creeré-me cogió, me acerco a él besandome, extrañaba tanto esos labios, sus besos, que me deje llevar, ya nada tenía que perder.
-Bella-se lanzo abrazarme-se que lo dejaste con Jake y como no te he vuelto a ver ni por el parque ni por ningún lado, estaba preocupado.
-Edward eso a ti te da igual-dije apartándome de él y llorando con más intensidad-nada de lo que tenga que ver conmigo te importa-dije con rabia
-Claro que me importa Bella, cuando vi que habías vuelto y que estabas con Jake, casi me muero, me volví loco, no sabía el porqué ni si quiera me mirabas, era desesperante-dijo Edward mirándome.
-¿Desesperante? Tú no sabes lo que esa palabra significa, la desesperación es la que sufrí yo, al volver al día siguiente de mi marcha a daros una sorpresa y verte besándote con rose en el parque y Alice allí parada sin hacer nada, desesperante ha sido ver el cadáver de mi madre y no tenerla más a mi lado y además tenerme que alejar de Jake-dije desahogándome- así que no me vengas diciéndome que ha sido desesperante.
-¿Besarme con Rose?-dijo Edward sin poder creérselo- puedo explicarte todo eso, solo necesito que me dejes hacerlo, tiene su explicación.
-No necesito mas mentiras en mi vida Edward, ya he tenido bastantes, además ya nada de lo que tenga que ver contigo me importa-mentí vilmente.
-Bella, que no la bese, ella fue la que me beso a mi-dijo mirando al suelo-quede con Alice en el parque porque te echaba mucho de menos y estaba muy mal por tu marcha, ella estaba de compras con su hermana y Rose se lanzo a por mí besándome.
-Deja de mentirme-le propine un bofetón-me canse de escuchar mentiras, de vivir entre ellas-dije siendo fuerte y luchando contra mis lagrimas para que no salieran-te estoy dando la libertad que ya tenias para estar con tu amada Rose.
-Si estas tan enfadada es porque todavía sientes algo por mi-dijo acercándose a mi-por favor créeme, hazlo por el amor que nos tenemos y sentimos.
-¿Qué amor?-dije riéndome irónicamente-nunca hubo amor, no por tu parte, con el tiempo ese amor tan puro y vivo que sentía por ti murió.
-No te creo, no te creeré-me cogió, me acerco a él besandome, extrañaba tanto esos labios, sus besos, que me deje llevar, ya nada tenía que perder.
-Capitulo 13-Lejania-
Me quede quieta sin saber qué hacer, notando todavía los cálidos labios de Jake pegados a los míos, cuando reaccione, se me separe de él, bajando la mirada.
-Jake, no quiero hacerte daño, y menos a ti, pero no te correspondo en ese sentimiento-sabia que en parte le estaba mintiendo-todavía quiero a Edward, él fue mi primer amor, sé que me hizo daño, pero aun así le quiero, no puedo evitarlo.
-Bella, no, te cierras en él, por miedo a que te hagan de nuevo daño-dijo agarrando mi mano- pero yo no te lo hare, no podría herirte, ese estúpido solo jugo contigo y te hizo sufrir, no puedes quererle-dijo con lagrimas a punto de salir de sus ojos-no me creo que sigas sintiendo eso.
-Jake, le quiero, no puedo evitarlo, me estremezco cuando le veo en tu casa, me duele pensar que le tengo tan cerca y no puedo besarle-dije llorando-eres mi amigo Jake, no quiero que por ese sentimiento que dices tener hacia mí, nuestra amistad cambie-dije sinceramente mirándole.
-Bella, por favor, inténtalo, no perderemos nada al intentarlo, imagínate que felices seriamos, tu y yo, no volverías a sufrir, nunca te pasaría nada, yo te protegería para siempre-dijo cada vez mas pegado a mi.
-No Jake y si no eres capaz de entenderlo es mejor que dejemos esta maldita venganza y de vernos un tiempo-dije levantándome del banco-no quiero hacerte sufrir y el vernos todos los días no nos hará bien a ninguno-me di media vuelta alejándome del parque y dejando allí a Jake, mi amigo Jake.
Llegue a casa llorando, mi padre al verme tan desolada, subió detrás de mí, entrando en mi cuarto y abrazándome.
-Mi niña, ¿Qué te sucede? ¿Te volvió hacer daño ese infeliz de Edward?-dijo sin soltarme.
-No papa, esta vez es por Jake, discutí con él-seguí abrazada a mi padre llorando-Jake se enamoro de mí, yo no le correspondo a ese sentimiento y no quiero hacerle daño.
-Lo siento pequeña, la decisión que tomaste debe de haber sido muy dura-dijo mi padre-¿estás segura de no sentir nada por él?
-Ese es mi problema, que todavía quiero a Edward, pero también hay algo por Jake en mi interior-dije mirando hacia abajo- pero no quiero hacerle falsas ilusiones por si no le puedo corresponder como lo hace él.
Mi padre y yo nos quedamos abrazados durante un rato, hasta que él se fue hacer algo de cena y yo me quede en mi cama tumbada, notando como la tristeza se apoderaba de mi, el recuerdo de mi madre, la discusión con Jake, el dolor del engaño de Alice y Edward, todo me atacaba a la vez, cortándome el aire, consiguiendo que mis ojos se cerraran poco a poco, mis lagrimas ya no caían de mis ojos, pero si de mi alma, sangraba de dolor. Me desperté al oír el toque de mi padre diciéndome que ya estaba hecha la cena, me levante como pude y cene, mi padre no decía nada y yo menos, yo volví a mi cuarto mientras el recogía y veía un partido de beisbol.
Las semanas pasaban y a mi cada vez se me hacían más cuesta arriba, era un zombi, no hablaba apenas, no reía y comía por que mi padre me obligaba, ya no tenía nada, solo tenía a mi padre, solo a él.
-Jake, no quiero hacerte daño, y menos a ti, pero no te correspondo en ese sentimiento-sabia que en parte le estaba mintiendo-todavía quiero a Edward, él fue mi primer amor, sé que me hizo daño, pero aun así le quiero, no puedo evitarlo.
-Bella, no, te cierras en él, por miedo a que te hagan de nuevo daño-dijo agarrando mi mano- pero yo no te lo hare, no podría herirte, ese estúpido solo jugo contigo y te hizo sufrir, no puedes quererle-dijo con lagrimas a punto de salir de sus ojos-no me creo que sigas sintiendo eso.
-Jake, le quiero, no puedo evitarlo, me estremezco cuando le veo en tu casa, me duele pensar que le tengo tan cerca y no puedo besarle-dije llorando-eres mi amigo Jake, no quiero que por ese sentimiento que dices tener hacia mí, nuestra amistad cambie-dije sinceramente mirándole.
-Bella, por favor, inténtalo, no perderemos nada al intentarlo, imagínate que felices seriamos, tu y yo, no volverías a sufrir, nunca te pasaría nada, yo te protegería para siempre-dijo cada vez mas pegado a mi.
-No Jake y si no eres capaz de entenderlo es mejor que dejemos esta maldita venganza y de vernos un tiempo-dije levantándome del banco-no quiero hacerte sufrir y el vernos todos los días no nos hará bien a ninguno-me di media vuelta alejándome del parque y dejando allí a Jake, mi amigo Jake.
Llegue a casa llorando, mi padre al verme tan desolada, subió detrás de mí, entrando en mi cuarto y abrazándome.
-Mi niña, ¿Qué te sucede? ¿Te volvió hacer daño ese infeliz de Edward?-dijo sin soltarme.
-No papa, esta vez es por Jake, discutí con él-seguí abrazada a mi padre llorando-Jake se enamoro de mí, yo no le correspondo a ese sentimiento y no quiero hacerle daño.
-Lo siento pequeña, la decisión que tomaste debe de haber sido muy dura-dijo mi padre-¿estás segura de no sentir nada por él?
-Ese es mi problema, que todavía quiero a Edward, pero también hay algo por Jake en mi interior-dije mirando hacia abajo- pero no quiero hacerle falsas ilusiones por si no le puedo corresponder como lo hace él.
Mi padre y yo nos quedamos abrazados durante un rato, hasta que él se fue hacer algo de cena y yo me quede en mi cama tumbada, notando como la tristeza se apoderaba de mi, el recuerdo de mi madre, la discusión con Jake, el dolor del engaño de Alice y Edward, todo me atacaba a la vez, cortándome el aire, consiguiendo que mis ojos se cerraran poco a poco, mis lagrimas ya no caían de mis ojos, pero si de mi alma, sangraba de dolor. Me desperté al oír el toque de mi padre diciéndome que ya estaba hecha la cena, me levante como pude y cene, mi padre no decía nada y yo menos, yo volví a mi cuarto mientras el recogía y veía un partido de beisbol.
Las semanas pasaban y a mi cada vez se me hacían más cuesta arriba, era un zombi, no hablaba apenas, no reía y comía por que mi padre me obligaba, ya no tenía nada, solo tenía a mi padre, solo a él.
-Capitulo 12-Extraño sentimiento-
Volvimos al poco al salón, donde nos sentamos en el sofá, juntos y acaramelados, dándonos besos tiernos de vez en cuando, notando como las miradas de Rose, Alice y Edward se clavaban en nosotros como si de agujas se tratasen, eso me hacia enormemente feliz, significaba que les estaba fastidiando y por lo tanto el plan se cumplía perfectamente; la tarde se paso y yo seguía en mi línea de ignorar a Alice, hasta que ella misma desistió de intentarlo; Jake me acompaño hasta casa, donde en mi puerta comenzamos a reírnos por lo bien que había salido todo, me dio un beso en la mejilla y se marcho a casa, entrando yo en la mía.
-Hola papa, yo estoy aquí-dije algo alto.
-Bella estoy mayor pero no sordo, no hace falta que chilles-dijo mi padre sonriéndome levemente-¿Qué tal la tarde? ¿Estuviste con Jacob?
-Si papa estuve con él y la verdad que genial, es un cielo, sabe como levantar el ánimo, aunque este por los suelos-dije sincera-vengo algo agotada, me subo a mi cuarto a descansar, ¿vale?-le di un beso en la mejilla y subí por las escaleras hasta mi cuarto.
-6 meses después-
Con mi padre las cosas iban a mejor, nunca pensé que pudiésemos llegar a estar tan unidos, la venganza cada vez iba a mejor, aunque Jake estaba algo extraño, le costaba darme un beso delante de ellos, llevaba preguntándole un tiempo pero no me quiso decir nada, aunque sabía que con mi cabezonería no le dejaría tan fácilmente en paz. Hacia una semana que las clases habían terminado, por fin verano, aunque eso en Forks no existía ciertamente, siempre el cielo encapotado y lloviendo, pero en verdad me gustaba este sitio, tenía a toda la familia que tenia y de la cual ya no podría vivir lejos.
Mi padre ya se había marchado al trabajo, andaba bastante liado últimamente; me dirigí a la casa de Jake para buscarle y así poder caminar por el parque sin las miradas de Alice, Edward y Rose, que me incomodaban bastante, salió de su casa con una sonrisa enorme y encantada, dándome un dulce beso en los labios que raramente me hizo estremecer, notando una pequeña descarga dentro de mí.
-¿Qué tal esta la mejor novia del mundo?-dijo sonriéndome y guiñándome un ojo.
-Bien, ¿y el mejor novio?-sonrei, dios, parecíamos dos enamorados adolecentes, a lo que me reí mas.
-Ahora en tu compañía mejor que nunca, te extraño tanto cuando estas lejos…que se me pasan los minutos como si de horas se tratasen-dijo sonriéndome.
Dios, ¿Por qué me decía estas cosas tan románticas? ¿Y porque yo notaba ese pequeño cosquilleo en mi estomago como una recién enamorada?, moví la cabeza intentando desechar esas ideas de mi mente y agarre de la mano a Jake, hasta que salimos de la zona de su casa, donde automáticamente nos soltamos y nos echamos a reír; fuimos al parque y nos sentamos en un banco, Jake estaba pensativo y eso me extraño.
-Jake, ¿Qué te ocurre? ¿Porque estas tan pensativo? ¿Sucede algo?-le pregunte alarmada.
-No, Bella, está todo bien-dijo sin mirarme
-No te creo Jake, somos amigos, solo pido sinceridad de esta relación, por favor tu no me mientas también-dije apenada agarrando su mano-sabes que siempre te voy a escuchar y te apoyare en todo.
-Bella, es que, voy a serte sincero-dijo mirándome-no mereces que te mienta ni te engañe, pero me cuesta tanto contarte esto, tengo miedo de tu reacción.
-¿Dime Jake, me estas preocupando con tanta intriga-dije sin soltarle la mano e intentando darle ánimos.
-Bella, me enamore de ti, esta venganza, me ha hecho sentir algo tan único y maravilloso por ti, que no hay palabras para decirte lo que mi corazón siente cuando estamos juntos, solo con actos podre demostrártelo-pego sus labios a los míos, dándome un beso sincero y tierno.
-Hola papa, yo estoy aquí-dije algo alto.
-Bella estoy mayor pero no sordo, no hace falta que chilles-dijo mi padre sonriéndome levemente-¿Qué tal la tarde? ¿Estuviste con Jacob?
-Si papa estuve con él y la verdad que genial, es un cielo, sabe como levantar el ánimo, aunque este por los suelos-dije sincera-vengo algo agotada, me subo a mi cuarto a descansar, ¿vale?-le di un beso en la mejilla y subí por las escaleras hasta mi cuarto.
-6 meses después-
Con mi padre las cosas iban a mejor, nunca pensé que pudiésemos llegar a estar tan unidos, la venganza cada vez iba a mejor, aunque Jake estaba algo extraño, le costaba darme un beso delante de ellos, llevaba preguntándole un tiempo pero no me quiso decir nada, aunque sabía que con mi cabezonería no le dejaría tan fácilmente en paz. Hacia una semana que las clases habían terminado, por fin verano, aunque eso en Forks no existía ciertamente, siempre el cielo encapotado y lloviendo, pero en verdad me gustaba este sitio, tenía a toda la familia que tenia y de la cual ya no podría vivir lejos.
Mi padre ya se había marchado al trabajo, andaba bastante liado últimamente; me dirigí a la casa de Jake para buscarle y así poder caminar por el parque sin las miradas de Alice, Edward y Rose, que me incomodaban bastante, salió de su casa con una sonrisa enorme y encantada, dándome un dulce beso en los labios que raramente me hizo estremecer, notando una pequeña descarga dentro de mí.
-¿Qué tal esta la mejor novia del mundo?-dijo sonriéndome y guiñándome un ojo.
-Bien, ¿y el mejor novio?-sonrei, dios, parecíamos dos enamorados adolecentes, a lo que me reí mas.
-Ahora en tu compañía mejor que nunca, te extraño tanto cuando estas lejos…que se me pasan los minutos como si de horas se tratasen-dijo sonriéndome.
Dios, ¿Por qué me decía estas cosas tan románticas? ¿Y porque yo notaba ese pequeño cosquilleo en mi estomago como una recién enamorada?, moví la cabeza intentando desechar esas ideas de mi mente y agarre de la mano a Jake, hasta que salimos de la zona de su casa, donde automáticamente nos soltamos y nos echamos a reír; fuimos al parque y nos sentamos en un banco, Jake estaba pensativo y eso me extraño.
-Jake, ¿Qué te ocurre? ¿Porque estas tan pensativo? ¿Sucede algo?-le pregunte alarmada.
-No, Bella, está todo bien-dijo sin mirarme
-No te creo Jake, somos amigos, solo pido sinceridad de esta relación, por favor tu no me mientas también-dije apenada agarrando su mano-sabes que siempre te voy a escuchar y te apoyare en todo.
-Bella, es que, voy a serte sincero-dijo mirándome-no mereces que te mienta ni te engañe, pero me cuesta tanto contarte esto, tengo miedo de tu reacción.
-¿Dime Jake, me estas preocupando con tanta intriga-dije sin soltarle la mano e intentando darle ánimos.
-Bella, me enamore de ti, esta venganza, me ha hecho sentir algo tan único y maravilloso por ti, que no hay palabras para decirte lo que mi corazón siente cuando estamos juntos, solo con actos podre demostrártelo-pego sus labios a los míos, dándome un beso sincero y tierno.
-Capitulo 11-Venganza -
Nos fuimos juntos al parque, donde me abrace a él llorando, empecé a contarle que ahora vivía con mi padre, por lo sucedido con mi madre, él me abrazaba fuerte, dándome ánimos y fuerzas para seguir hablando, le conté que encima me había hundido mas ver a su hermana y Edward juntos en su casa.
-Siento decirte esto, pero últimamente Edward siempre está en mi casa, no con Rose, pero si con Alice, siempre están hablando, salen a pasear juntos-dijo apenado y abrazándome- a veces cuchichean como si ocultaran algo.
-No sientas decírmelo, prefiero que me seas sincero, como nunca lo fueron ellos-dije abrazándole- cada vez estoy más convencida de su engaño, sé que es tu hermana, pero me gustaría poder vengarme-dije mirándole- se que le hará mas daño a Edward que Alice, pero se me ocurrió una idea.
-Cuéntamela Bella, te dije que te ayudaría en todo lo que estuviera en mis manos, y si puedo ayudarte en esto, lo hare-dijo Jake mirándome con sinceridad.
-Puede que no te haga mucha gracia, pero podríamos hacernos pasar por pareja, iría a verte a casa, allí estarán los dos, nos verán y además mi desprecio y falta de atención hacia Alice también la hará daño-dije sonando convincente.
-Me parece una buena idea, sobre todo para fastidiar a ese, me cae muy mal, después de lo que te hizo, encima jugando con mis hermanas-dijo Jake algo enfurecido-empecemos ya mismo con esa venganza-sonreí y nos pusimos en pie, dirigiéndonos a su casa, donde mi venganza comenzaría.
Al acercarnos a su casa, Jake me agarro de la cintura y yo a él, pareciendo dos enamorados totalmente, abrió la puerta sin soltarme y entramos, en donde su madre al vernos juntos nos recibió con una sonrisa y me dio dos besos amablemente.
-Chicos, me alegra veros así, hacéis una pareja hermosa-dijo Esme sinceramente y sonriendo-dios nunca pensé que la mejor amiga de Alice, pudiese acabar con mi hijo Jake-decía sin dejar de sonreír, al oír eso, automáticamente Alice, Edward y Rose salieron por la puerta del salón, para ver de quien se trataba y al verme a mí, allí, pegada a Jake y sonriente, todos se miraron entre sí, extrañados e incluso alguno dolido, pero no podía echarme atrás, no debía dejar que mis sentimientos aun por Edward me dejaran decaer, esta era mi venganza.
-¿Mi hermano Jake y mi mejor amiga Bella?-dijo Alice acercándose a nosotros-¿desde cuándo?-dijo sonriendo-¿desde cuándo os conocéis y mantenéis una relación?
-Alice, es algo que no te interesa saber, sabes que no doy detalles de mi vida privada-dijo Jake secamente sin mirarla apenas.
-Bella, cuéntame tu, eres mi amiga-dijo mirándome-quiero todos los detalles.
-Jake, tengo un poco de sed, ¿me puedes dar un vaso de agua?-le mire sonriéndole e ignorando Alice, la que dejo de insistir con el tema y se dio media vuelta con cara de pena.
Entramos en la cocina, estábamos solos, pero no nos decíamos nada, por si alguien nos estaba espiando, nuestras miradas se cruzaban, sabiendo que todo había salido a pedir de boca.
-Siento decirte esto, pero últimamente Edward siempre está en mi casa, no con Rose, pero si con Alice, siempre están hablando, salen a pasear juntos-dijo apenado y abrazándome- a veces cuchichean como si ocultaran algo.
-No sientas decírmelo, prefiero que me seas sincero, como nunca lo fueron ellos-dije abrazándole- cada vez estoy más convencida de su engaño, sé que es tu hermana, pero me gustaría poder vengarme-dije mirándole- se que le hará mas daño a Edward que Alice, pero se me ocurrió una idea.
-Cuéntamela Bella, te dije que te ayudaría en todo lo que estuviera en mis manos, y si puedo ayudarte en esto, lo hare-dijo Jake mirándome con sinceridad.
-Puede que no te haga mucha gracia, pero podríamos hacernos pasar por pareja, iría a verte a casa, allí estarán los dos, nos verán y además mi desprecio y falta de atención hacia Alice también la hará daño-dije sonando convincente.
-Me parece una buena idea, sobre todo para fastidiar a ese, me cae muy mal, después de lo que te hizo, encima jugando con mis hermanas-dijo Jake algo enfurecido-empecemos ya mismo con esa venganza-sonreí y nos pusimos en pie, dirigiéndonos a su casa, donde mi venganza comenzaría.
Al acercarnos a su casa, Jake me agarro de la cintura y yo a él, pareciendo dos enamorados totalmente, abrió la puerta sin soltarme y entramos, en donde su madre al vernos juntos nos recibió con una sonrisa y me dio dos besos amablemente.
-Chicos, me alegra veros así, hacéis una pareja hermosa-dijo Esme sinceramente y sonriendo-dios nunca pensé que la mejor amiga de Alice, pudiese acabar con mi hijo Jake-decía sin dejar de sonreír, al oír eso, automáticamente Alice, Edward y Rose salieron por la puerta del salón, para ver de quien se trataba y al verme a mí, allí, pegada a Jake y sonriente, todos se miraron entre sí, extrañados e incluso alguno dolido, pero no podía echarme atrás, no debía dejar que mis sentimientos aun por Edward me dejaran decaer, esta era mi venganza.
-¿Mi hermano Jake y mi mejor amiga Bella?-dijo Alice acercándose a nosotros-¿desde cuándo?-dijo sonriendo-¿desde cuándo os conocéis y mantenéis una relación?
-Alice, es algo que no te interesa saber, sabes que no doy detalles de mi vida privada-dijo Jake secamente sin mirarla apenas.
-Bella, cuéntame tu, eres mi amiga-dijo mirándome-quiero todos los detalles.
-Jake, tengo un poco de sed, ¿me puedes dar un vaso de agua?-le mire sonriéndole e ignorando Alice, la que dejo de insistir con el tema y se dio media vuelta con cara de pena.
Entramos en la cocina, estábamos solos, pero no nos decíamos nada, por si alguien nos estaba espiando, nuestras miradas se cruzaban, sabiendo que todo había salido a pedir de boca.
-Capitulo 10-De regreso al infierno-
Llegue a Forks, en el aeropuerto vi que estaba mi padre esperando y él cual me recibió con un gélido y sincero abrazo.
-Lo siento mucho Bella-dijo mi padre con lágrimas en los ojos, era la primera vez que le veía llorar.
-Papa, por favor no llores, eso me pone a mi peor-dije correspondiéndole al abrazo-la voy a extrañar tanto-no pude contener el llanto, el cual salió de mi velozmente, mostrando mis lagrimas de dolor.
-Vámonos a casa-dijo agarrando mis maletas-allí estaremos más tranquilos.
Nos montamos en el coche donde no dejamos de llorar ninguno de los dos en ningún momento, al llegar a casa, mi padre dejo las maletas en el recibidor y volvió abrazarme, a lo que yo me apreté a él como una niña pequeña que necesita toda su protección.
-Mi niña, juntos lo superaremos, te ayudare en todo lo que esté en mi mano-dijo mi padre mirándome sinceramente-no cometeré los mismos errores del pasado, estaré todo el tiempo que pueda a tu lado, no te faltara nunca de nada, lo prometo-me volvió abrazar.
-Papa, gracias, pero no quiero estar en Forks-dije llorando-hace un mes estuve, nadie lo sabe, y me encontré con el mismo infierno-le abrace-al final tenias tu razón, Edward me haría daño, me lo hizo y uno enorme.
-¿Qué te hizo ese desgraciado?-dijo mi padre sin soltarme de su brazos-le mato, te juro Bella que si hace falta le mato.
-Papa no vale la pena, me engaño, el día después de mi marcha, volví y le vi besándose con Rose, la hermana de Alice, además Alice estaba allí y no hizo nada para detenerlo, ella también me traiciono-ya no me dolía tanto contarlo, aunque el dolor de la perdida de mi madre, era el más grande que había sentido y cualquier problema anterior no era nada importante-gracias a Jake estuve más tranquila, hable mucho con él, me ayudo muchísimo.
-¿Jake? ¿El otro hermano de Alice?-dijo mi padre sorprendido-he oído cosas excepcionales de ese chico, mira Bella ese sí que sería un gran partido para ti y no ese desgraciado que te engaño.
-Si es ese mismo Jake-dije intentando sonreír-papa ahora mismo no quiero saber nada de chicos, Jake es un gran amigo nada más.
La mañana paso tranquila, aunque sin dejar de llorar ninguno, mi padre hizo la comida mientras yo ponía la mesa, comiendo se me ocurrió ir a buscar a Jake, decirle que ahora vivía en Forks y lo que había ocurrido con mi madre, le necesitaba a mi lado, era egoísta, si, pero le necesitaba. Me despedí de mi padre, dándole un beso en la mejilla, como lo hacía con mi madre, de nuevo la tristeza me ataco, dejando sin apenas aire, intente hacerme la fuerte y dirigirme a la casa de uno de mis nuevos enemigos, Alice, para buscar a Jake; toque la puerta y me abrió Esme con una sonrisa.
-Hola Bella, ¿Qué tal estas?-dijo dándome un abrazo-supimos que te habíais ido a Phoenix con mi madre.
-Sí, pero…..Esme no me apetece contarlo ahora mismo-dije aguantando las lagrimas.
-Claro cielo, cuando estés lista te escuchare-dijo sonriendo-ahora mismo llamo Alice.
-No, no vengo a buscar Alice si no a su hijo Jake-dije intentando sonreír sinceramente-me gustaría hablar con él.
-Claro Bella, ahora mismo le aviso, pero no esperes fuera, entra al hall al menos-pase y vi como desaparecía escaleras arriba, al minuto escuche unos pasos que salían del salón y allí les vi, Edward y Alice, juntos, me miraron, sonriendo, dirigiéndose hacia mí, me quede petrificada sin saber qué hacer, pero el tacto de Jake me saco de esa parálisis, ayudándome a salir de casa y huir de ellos.
-Lo siento mucho Bella-dijo mi padre con lágrimas en los ojos, era la primera vez que le veía llorar.
-Papa, por favor no llores, eso me pone a mi peor-dije correspondiéndole al abrazo-la voy a extrañar tanto-no pude contener el llanto, el cual salió de mi velozmente, mostrando mis lagrimas de dolor.
-Vámonos a casa-dijo agarrando mis maletas-allí estaremos más tranquilos.
Nos montamos en el coche donde no dejamos de llorar ninguno de los dos en ningún momento, al llegar a casa, mi padre dejo las maletas en el recibidor y volvió abrazarme, a lo que yo me apreté a él como una niña pequeña que necesita toda su protección.
-Mi niña, juntos lo superaremos, te ayudare en todo lo que esté en mi mano-dijo mi padre mirándome sinceramente-no cometeré los mismos errores del pasado, estaré todo el tiempo que pueda a tu lado, no te faltara nunca de nada, lo prometo-me volvió abrazar.
-Papa, gracias, pero no quiero estar en Forks-dije llorando-hace un mes estuve, nadie lo sabe, y me encontré con el mismo infierno-le abrace-al final tenias tu razón, Edward me haría daño, me lo hizo y uno enorme.
-¿Qué te hizo ese desgraciado?-dijo mi padre sin soltarme de su brazos-le mato, te juro Bella que si hace falta le mato.
-Papa no vale la pena, me engaño, el día después de mi marcha, volví y le vi besándose con Rose, la hermana de Alice, además Alice estaba allí y no hizo nada para detenerlo, ella también me traiciono-ya no me dolía tanto contarlo, aunque el dolor de la perdida de mi madre, era el más grande que había sentido y cualquier problema anterior no era nada importante-gracias a Jake estuve más tranquila, hable mucho con él, me ayudo muchísimo.
-¿Jake? ¿El otro hermano de Alice?-dijo mi padre sorprendido-he oído cosas excepcionales de ese chico, mira Bella ese sí que sería un gran partido para ti y no ese desgraciado que te engaño.
-Si es ese mismo Jake-dije intentando sonreír-papa ahora mismo no quiero saber nada de chicos, Jake es un gran amigo nada más.
La mañana paso tranquila, aunque sin dejar de llorar ninguno, mi padre hizo la comida mientras yo ponía la mesa, comiendo se me ocurrió ir a buscar a Jake, decirle que ahora vivía en Forks y lo que había ocurrido con mi madre, le necesitaba a mi lado, era egoísta, si, pero le necesitaba. Me despedí de mi padre, dándole un beso en la mejilla, como lo hacía con mi madre, de nuevo la tristeza me ataco, dejando sin apenas aire, intente hacerme la fuerte y dirigirme a la casa de uno de mis nuevos enemigos, Alice, para buscar a Jake; toque la puerta y me abrió Esme con una sonrisa.
-Hola Bella, ¿Qué tal estas?-dijo dándome un abrazo-supimos que te habíais ido a Phoenix con mi madre.
-Sí, pero…..Esme no me apetece contarlo ahora mismo-dije aguantando las lagrimas.
-Claro cielo, cuando estés lista te escuchare-dijo sonriendo-ahora mismo llamo Alice.
-No, no vengo a buscar Alice si no a su hijo Jake-dije intentando sonreír sinceramente-me gustaría hablar con él.
-Claro Bella, ahora mismo le aviso, pero no esperes fuera, entra al hall al menos-pase y vi como desaparecía escaleras arriba, al minuto escuche unos pasos que salían del salón y allí les vi, Edward y Alice, juntos, me miraron, sonriendo, dirigiéndose hacia mí, me quede petrificada sin saber qué hacer, pero el tacto de Jake me saco de esa parálisis, ayudándome a salir de casa y huir de ellos.
-Capitulo 9-Pérdida importante-
-¿Cómo que mi madre ha fallecido en un accidente de coche? No puede ser-dije histérica al policía que me estaba llamando-no puede ser-seguía diciendo sin poder creérmelo.
Me hicieron ir a identificar al cadáver para asegurarse de que en verdad era mi madre, no tenía a nadie en estos momentos aquí en Phoenix para que me apoyase, tenía que ir sola, no sería capaz de hacerlo, ya notaba como me faltaban las fuerza incluso para caminar, fui al centro forense, donde un policía me esperaba en la puerta.
-¿Isabella Swan?-dijo amablemente.
-Sí, soy yo-dije mirando al suelo y le seguí adentro, donde me metió a una sala.
-¿Se encuentra preparada para verlo?
-¿Crees que alguien lo estaría?-dije sinceramente-hagámoslo de una vez, por favor.
Levanto la sabana, dejándome ver a mi madre, demacrada por las heridas, yo solo pude sentir nauseas y tuve que salir corriendo de allí e irme al baño a vomitar, al salir del baño estaba en agente esperándome con cara de preocupación.
-¿se encuentra bien?-dijo agarrándome dulcemente del hombro-se que es una situación difícil, pero necesitábamos su confirmación.
-Claro que no me encuentro bien, me llaman esta mañana diciéndome que mi madre ha muerto a causa de un accidente de coche y por la tarde tengo que venir a ver su cadáver para confirmarles si es ella-dije teniendo un ataque de histeria-no puedo estar bien, pero si es ella, es lo que necesitaban una confirmación, pues ya la tienen.
-Perdónanos de verdad-dijo con pena-pero es nuestra obligación seguir el protocolo, además eres menor de edad y sola no puedes quedarte, hemos estado investigando y su padre reside en Forks donde es agente de policía-dijo mirándome-deberá irse allí y vivir con él, ahora él tiene su custodia.
-¿Volver a Forks? ¿Con mi padre?-dije cayéndome al suelo, ya lo que me faltaba, mi peor pesadilla, volver allí, mi padre nunca me había tenido afecto y tener que vivir con él lo hacía más complicado todavía.
-¿Sucede algo Señorita Swan?-dijo agachándose el agente-¿su padre le ha causado algún daño físico o psicológico?
-No, para nada, no sucede nada señor agente-me levante como pude-está bien, comprare el billete y mañana mismo iré a Forks-dije convencida de mis palabras, necesitaba ser fuerte y no hundirme, a mi madre no la hubiese gustado verme tan abatida por lo sucedido.
Me fui al aeropuerto a por el billete y volví a casa, mire todo, las fotos de mi madre, las cuales cogí y me las subí a mi cuarto, echándome en la cama llorando abrazada a ellas, la casa se quedaría para cuando fuera mayor de edad y pudiese vivir en ella, era herencia de mi madre, no pegue ojo en toda la noche, solo hacía que ver el cadáver de mi madre cada vez que intentaba cerrar los ojos; por la mañana me di una ducha fría para intentar espabilarme, me vestí, cogí mis maletas y me dirigí al aeropuerto, donde me monte en el avión que me llevaba de nuevo al infierno.
Me hicieron ir a identificar al cadáver para asegurarse de que en verdad era mi madre, no tenía a nadie en estos momentos aquí en Phoenix para que me apoyase, tenía que ir sola, no sería capaz de hacerlo, ya notaba como me faltaban las fuerza incluso para caminar, fui al centro forense, donde un policía me esperaba en la puerta.
-¿Isabella Swan?-dijo amablemente.
-Sí, soy yo-dije mirando al suelo y le seguí adentro, donde me metió a una sala.
-¿Se encuentra preparada para verlo?
-¿Crees que alguien lo estaría?-dije sinceramente-hagámoslo de una vez, por favor.
Levanto la sabana, dejándome ver a mi madre, demacrada por las heridas, yo solo pude sentir nauseas y tuve que salir corriendo de allí e irme al baño a vomitar, al salir del baño estaba en agente esperándome con cara de preocupación.
-¿se encuentra bien?-dijo agarrándome dulcemente del hombro-se que es una situación difícil, pero necesitábamos su confirmación.
-Claro que no me encuentro bien, me llaman esta mañana diciéndome que mi madre ha muerto a causa de un accidente de coche y por la tarde tengo que venir a ver su cadáver para confirmarles si es ella-dije teniendo un ataque de histeria-no puedo estar bien, pero si es ella, es lo que necesitaban una confirmación, pues ya la tienen.
-Perdónanos de verdad-dijo con pena-pero es nuestra obligación seguir el protocolo, además eres menor de edad y sola no puedes quedarte, hemos estado investigando y su padre reside en Forks donde es agente de policía-dijo mirándome-deberá irse allí y vivir con él, ahora él tiene su custodia.
-¿Volver a Forks? ¿Con mi padre?-dije cayéndome al suelo, ya lo que me faltaba, mi peor pesadilla, volver allí, mi padre nunca me había tenido afecto y tener que vivir con él lo hacía más complicado todavía.
-¿Sucede algo Señorita Swan?-dijo agachándose el agente-¿su padre le ha causado algún daño físico o psicológico?
-No, para nada, no sucede nada señor agente-me levante como pude-está bien, comprare el billete y mañana mismo iré a Forks-dije convencida de mis palabras, necesitaba ser fuerte y no hundirme, a mi madre no la hubiese gustado verme tan abatida por lo sucedido.
Me fui al aeropuerto a por el billete y volví a casa, mire todo, las fotos de mi madre, las cuales cogí y me las subí a mi cuarto, echándome en la cama llorando abrazada a ellas, la casa se quedaría para cuando fuera mayor de edad y pudiese vivir en ella, era herencia de mi madre, no pegue ojo en toda la noche, solo hacía que ver el cadáver de mi madre cada vez que intentaba cerrar los ojos; por la mañana me di una ducha fría para intentar espabilarme, me vestí, cogí mis maletas y me dirigí al aeropuerto, donde me monte en el avión que me llevaba de nuevo al infierno.
-Capitulo 8-Nueva amistad-
Cuando aterrizo mi avión y me baje de él, vi a mi madre esperándome con una sonrisa, yo solo pude salir corriendo y abrazarla, necesitaba tanto su apoyo, aunque había conseguido parar el llanto gracias a Jacob, me sentía tan humillada y hundida……mi madre me respondió al abrazo, pero sé que ese abrazo la alarmo de que el viaje no había ido tan bien como esperaba.
-Cariño, ¿Qué sucede?-dijo mi madre separándose un poco de mi y mirándome a la cara-¿Qué paso en Forks?
-Mama, te lo explicare todo, pero aquí no, por favor-dije empezando andar-cuando lleguemos a casa, te lo contare todo.
El viaje desde el aeropuerto hasta casa fue puro silencio, apenas se nos oía incluso respirar, mi madre aparco su vieja chevy enfrente de la puerta y entramos, dirigiéndonos al salón, donde comencé a contarle todo lo que había visto, como me había sentido y lo mucho que me había ayudado Jacob, con su apoyo y comprensión.
-Pequeña yo opino igual que Jacob, dudó mucho que Alice haya permitido que eso que vistes sucediera, algo ha tenido que pasar-dijo mi madre abrazandome-habeis sido amigas desde pequeña nunca permitiría que te hicieran esa ofensa.
-pero es su hermana, Alice siempre defenderá a su familia antes que a mí y eso es comprensible-dije con pena-¿pero con Edward? ¿De verdad tenía que ser con él?-mis lagrimas volvieron a salir, di un beso en la mejilla a mi madre y me subí a mi cuarto, donde cogí mi móvil y llame a Jacob, necesitaba hablar con alguien, él era el apropiado.
-Jacob, ¿puedes hablar ahora?-dije entrecortadamente-necesito a un amigo con el que hablar.
-claro Bella, siempre es un buen momento cuando me necesites-dijo Jacob amablemente-¿te paso algo en el viaje o qué?
-No, es que se lo conté a mi madre y eso me bajo muchísimo los ánimos-dije algo más tranquila-me relaja el hablar contigo, Gracias por todo Jake.
-No tienes que dármelas Bella-oí como se reía al otro lado del teléfono.
-¿Por qué te ríes Jake?-dije enfurruñada
-Porque hacía tiempo que nadie me llamaba Jake, me lo llamaba Alice cuando éramos pequeños-dijo riéndose todavía-suena bien cuando lo dices tú-de repente oí la voz de Alice a lo lejos “¿Hermanito con quien hablas? ¿Algún amor secreto?” la oí sonriendo-no te metas Alice, lo siento-me dijo.
Me tire casi dos horas hablando con Jake, él era diferente, me hacia sonreír, haciéndome olvidar cualquier problema que pudiese abatirme en ese momento, cuando colgué me tumbe en la cama sonriendo, sintiéndome de nuevo feliz, esa amistad que me estaba uniendo a Jake cada vez iría a mas haciéndome más fuerte.
-1 mes después-
Estaba limpiando la casa y ordenándola, como mi madre trabajaba y yo iba al nuevo e infernal instituto, apenas podíamos encargarnos de la casa, pero como era sábado y mis deberes ya estaban hechos y aprendidas las lecciones, pude sacar tiempo para ponerme con la casa, estaba con el salón cuando llamaron al fijo de casa.
-Sí, diga-dije amablemente-Si soy yo, dígame-me quede en silencio oyendo lo que contaban sin poder creérmelo-¿Qué? no puede ser, debe de haber un error-mis lagrima caían muriendo en el suelo-mi madre no-dije en un pequeño grito.
-Cariño, ¿Qué sucede?-dijo mi madre separándose un poco de mi y mirándome a la cara-¿Qué paso en Forks?
-Mama, te lo explicare todo, pero aquí no, por favor-dije empezando andar-cuando lleguemos a casa, te lo contare todo.
El viaje desde el aeropuerto hasta casa fue puro silencio, apenas se nos oía incluso respirar, mi madre aparco su vieja chevy enfrente de la puerta y entramos, dirigiéndonos al salón, donde comencé a contarle todo lo que había visto, como me había sentido y lo mucho que me había ayudado Jacob, con su apoyo y comprensión.
-Pequeña yo opino igual que Jacob, dudó mucho que Alice haya permitido que eso que vistes sucediera, algo ha tenido que pasar-dijo mi madre abrazandome-habeis sido amigas desde pequeña nunca permitiría que te hicieran esa ofensa.
-pero es su hermana, Alice siempre defenderá a su familia antes que a mí y eso es comprensible-dije con pena-¿pero con Edward? ¿De verdad tenía que ser con él?-mis lagrimas volvieron a salir, di un beso en la mejilla a mi madre y me subí a mi cuarto, donde cogí mi móvil y llame a Jacob, necesitaba hablar con alguien, él era el apropiado.
-Jacob, ¿puedes hablar ahora?-dije entrecortadamente-necesito a un amigo con el que hablar.
-claro Bella, siempre es un buen momento cuando me necesites-dijo Jacob amablemente-¿te paso algo en el viaje o qué?
-No, es que se lo conté a mi madre y eso me bajo muchísimo los ánimos-dije algo más tranquila-me relaja el hablar contigo, Gracias por todo Jake.
-No tienes que dármelas Bella-oí como se reía al otro lado del teléfono.
-¿Por qué te ríes Jake?-dije enfurruñada
-Porque hacía tiempo que nadie me llamaba Jake, me lo llamaba Alice cuando éramos pequeños-dijo riéndose todavía-suena bien cuando lo dices tú-de repente oí la voz de Alice a lo lejos “¿Hermanito con quien hablas? ¿Algún amor secreto?” la oí sonriendo-no te metas Alice, lo siento-me dijo.
Me tire casi dos horas hablando con Jake, él era diferente, me hacia sonreír, haciéndome olvidar cualquier problema que pudiese abatirme en ese momento, cuando colgué me tumbe en la cama sonriendo, sintiéndome de nuevo feliz, esa amistad que me estaba uniendo a Jake cada vez iría a mas haciéndome más fuerte.
-1 mes después-
Estaba limpiando la casa y ordenándola, como mi madre trabajaba y yo iba al nuevo e infernal instituto, apenas podíamos encargarnos de la casa, pero como era sábado y mis deberes ya estaban hechos y aprendidas las lecciones, pude sacar tiempo para ponerme con la casa, estaba con el salón cuando llamaron al fijo de casa.
-Sí, diga-dije amablemente-Si soy yo, dígame-me quede en silencio oyendo lo que contaban sin poder creérmelo-¿Qué? no puede ser, debe de haber un error-mis lagrima caían muriendo en el suelo-mi madre no-dije en un pequeño grito.
-Capitulo 7-Traición, mentira y humillación-
Me levante de la cama sonriendo, mi madre ya no estaba en casa, pero me había dejado hecho el desayuno y un sobre en la mesa, le abrí mirando que había dentro, había una nota y mi billete de avión hacia Forks.
“Bella siento no poder acompañarte, empiezo hoy el trabajo.Pasalo bien, cuídate y muchos besos”
Tome el desayuno rápido y además muy emocionada, me di una ducha, me vestí, cogí mi mochila y me dirigí al aeropuerto, tuve que coger un autobús, aunque no se encontraba lejos de donde vivíamos; llegue al aeropuerto y busque la puerta por donde me tocaba embarcar, me acerque a una de las azafatas.
-¿Perdone, ya han llamado para el vuelo hacia Forks?-dije amablemente.
-Sí, acaban de llamar, pase-dijo mirando mi billete y dejando pasar.
Me senté en el asiento que me tocaba e intente relajarme, no me gustaban demasiado los aviones, pero sabía que después del viaje tendría a lo que más quería junto a mí. El viaje se hizo más largo y pesado de lo que pensaba, pero por fin estaba bajando del avión, llame a un taxi para que me llevase al parque sabia que por lo menos allí encontraría Alice, era nuestro sitio preferido para estar tranquilas; iba caminando por él, cuando lo que vi me impacto, como una bomba en mi corazón, destrozándolo en pequeños pedazos sin posible reconstrucción.
Allí estaban Alice y Edward, pero Edward estaba besando a Rose, la hermana de Alice, ¿cómo podía ser?, ¿tan solo un día le había hecho falta para olvidarme? Y lo que más me dolía ¿Alice lo había permitido? No podía creerme la traición que estaba viendo; la humillación de saber que estaba siendo engañada por aquellas dos personas que yo más quería y la mentira que había vivido con ellos anteriormente. Me levante sin mirar tras de mí, me daba igual si me habían visto, más daño no me iban a crear dentro de mi; salí corriendo notando como las lagrimas que me caían por mis ojos eran pura quemazón, toda una mentira dejaba a mis espaldas, seguí corriendo hasta que me choque con alguien, levanté la cabeza con lagrimas en mis ojos todavía, mi sorpresa fue ver a Jacob, el hermano de Alice, seguro que él también sabía todo lo del engaño.
-¿Qué te sucede Bella? ¿Porque lloras?-dijo agarrando mi brazo dulcemente
-No sé porque preguntas, tu también debes estar al tanto del engaño que me hicieron-dije intentando zafarme sin éxito y sin dejar de llorar.
-No sé dé que me hablas Bella, pero debe ser algo muy malo para que estés así de desolada-dijo sin soltarme y mirándome a los ojos-por favor cuéntame que te paso.
-Tu hermana Rose y Edward, mi….el que era mi novio se estaban besando en el parque, mientras tu hermana Alice no hacía nada para evitarlo-dije cayéndome de nuevo lagrimas y abrazándome a Jacob- pensé que él me amaba y tu hermana, era mi mejor amiga, ¿Por qué me traiciono a mi?-seguí abrazada a él.
-¿no puede haber sido un error?-dijo sin soltarme-mi hermana te quiere como si fueras una hermana mas, no creo que nunca te hiciera eso y sobre….Edward, no puedo decirte nada, ya que no le conozco lo suficiente para saber cómo es-me volvió a mirar a los ojos, demostrándome que me era sincero.
Nos pasamos toda la tarde juntos, en todo momento estuvo pendiente de mi y de que no me volvieran a saltar las lagrimas, le pedí por favor que no dijese a nadie de mi visita a Forks, que no quería que lo supiesen, para que así la humillación fuera más pequeña y menos dolorosa, nos dimos los teléfonos y quedamos en hablar más a menudo. Nos dimos un caluroso abrazo de despedida y vi como desaparecía de mi vista, según andaba hacia el pasillo que daba al avión, que me llevaría a mi hogar, el único hogar que tenía ya.
“Bella siento no poder acompañarte, empiezo hoy el trabajo.Pasalo bien, cuídate y muchos besos”
Tome el desayuno rápido y además muy emocionada, me di una ducha, me vestí, cogí mi mochila y me dirigí al aeropuerto, tuve que coger un autobús, aunque no se encontraba lejos de donde vivíamos; llegue al aeropuerto y busque la puerta por donde me tocaba embarcar, me acerque a una de las azafatas.
-¿Perdone, ya han llamado para el vuelo hacia Forks?-dije amablemente.
-Sí, acaban de llamar, pase-dijo mirando mi billete y dejando pasar.
Me senté en el asiento que me tocaba e intente relajarme, no me gustaban demasiado los aviones, pero sabía que después del viaje tendría a lo que más quería junto a mí. El viaje se hizo más largo y pesado de lo que pensaba, pero por fin estaba bajando del avión, llame a un taxi para que me llevase al parque sabia que por lo menos allí encontraría Alice, era nuestro sitio preferido para estar tranquilas; iba caminando por él, cuando lo que vi me impacto, como una bomba en mi corazón, destrozándolo en pequeños pedazos sin posible reconstrucción.
Allí estaban Alice y Edward, pero Edward estaba besando a Rose, la hermana de Alice, ¿cómo podía ser?, ¿tan solo un día le había hecho falta para olvidarme? Y lo que más me dolía ¿Alice lo había permitido? No podía creerme la traición que estaba viendo; la humillación de saber que estaba siendo engañada por aquellas dos personas que yo más quería y la mentira que había vivido con ellos anteriormente. Me levante sin mirar tras de mí, me daba igual si me habían visto, más daño no me iban a crear dentro de mi; salí corriendo notando como las lagrimas que me caían por mis ojos eran pura quemazón, toda una mentira dejaba a mis espaldas, seguí corriendo hasta que me choque con alguien, levanté la cabeza con lagrimas en mis ojos todavía, mi sorpresa fue ver a Jacob, el hermano de Alice, seguro que él también sabía todo lo del engaño.
-¿Qué te sucede Bella? ¿Porque lloras?-dijo agarrando mi brazo dulcemente
-No sé porque preguntas, tu también debes estar al tanto del engaño que me hicieron-dije intentando zafarme sin éxito y sin dejar de llorar.
-No sé dé que me hablas Bella, pero debe ser algo muy malo para que estés así de desolada-dijo sin soltarme y mirándome a los ojos-por favor cuéntame que te paso.
-Tu hermana Rose y Edward, mi….el que era mi novio se estaban besando en el parque, mientras tu hermana Alice no hacía nada para evitarlo-dije cayéndome de nuevo lagrimas y abrazándome a Jacob- pensé que él me amaba y tu hermana, era mi mejor amiga, ¿Por qué me traiciono a mi?-seguí abrazada a él.
-¿no puede haber sido un error?-dijo sin soltarme-mi hermana te quiere como si fueras una hermana mas, no creo que nunca te hiciera eso y sobre….Edward, no puedo decirte nada, ya que no le conozco lo suficiente para saber cómo es-me volvió a mirar a los ojos, demostrándome que me era sincero.
Nos pasamos toda la tarde juntos, en todo momento estuvo pendiente de mi y de que no me volvieran a saltar las lagrimas, le pedí por favor que no dijese a nadie de mi visita a Forks, que no quería que lo supiesen, para que así la humillación fuera más pequeña y menos dolorosa, nos dimos los teléfonos y quedamos en hablar más a menudo. Nos dimos un caluroso abrazo de despedida y vi como desaparecía de mi vista, según andaba hacia el pasillo que daba al avión, que me llevaría a mi hogar, el único hogar que tenía ya.
-Capitulo 6-Lejos de todo-
Allí me vi en el avión junto a mi madre, dejando toda mi vida tras de mí, mi mejor amiga, mi novio….todo a lo que extrañaría mas que a mi vida, pero sabía que el verme triste a mi madre la destrozaría, por lo que intente demostrarle un entusiasmo que no sentía dentro de mí, llegamos a nuestro nuevo hogar, Phoenix, la casa era verdaderamente bonita y amplia para las dos, además de hacer un calor desconocido para mí en aquel lugar, subí al que sería mi cuarto y deje mis maletas, bajando de nuevo al salón donde estaba mi madre.
-Mama, me gustaría ir a Forks de visita, extraño mucho Alice y Edward-dije poniendo un pequeño puchero-me gustaría darles una sorpresa, se que acabamos de llegar, pero fue tan rápida y corta nuestra despedida, que me supo a poco-dije mirándola sinceramente.
-De acuerdo, Bella, se que estas triste por nuestra marcha aunque intentes disimularlo, sé que esto es demasiado duro para ti-me abrazo-por lo que mañana comprare el billete para que puedas ir a verlos.
Subí mas sonriente a mi cuarto, no se esperaban que apareciera de nuevo en Forks aunque fuera un visita exprés ya que me volvería a Phoenix al día siguiente, pero algo era el poder ir a verles, el dar un caluroso abrazo Alice y un beso a Edward; desempaque todas mis cosas dejando solo unas pocas fuera para al día siguiente llevarme en una mochila a Forks.
Baje a ver toda la casa entera, se la veía bonita, muy bonita, mi madre siempre había tenido buen gusto la verdad y mas para este tipo de cosas, aunque en poco tiempo había conseguido la casa, tampoco sabía cómo íbamos a vivir, mi madre y yo acabábamos de llegar aquí y no teníamos a nadie, ni siquiera trabajo, ni clases, la voz de mi madre me saco de mis ensoñaciones.
-Bella cariño, tenemos algún dinero ahorrado, más algo que me dio tu padre, para tu sustento alimenticio, pero con eso no podemos vivir, voy a salir a buscar trabajo por Phoenix, no creo que tarde mucho en volver-dijo mi madre sin perder la sonrisa.
-De acuerdo mama, aquí te esperare, hasta que vuelvas-dije abrazándola y dándola un beso en la mejilla, viendo cómo salía por la puerta.
Subí a coger el móvil, llamando Alice, para ver que tal estaba, pero sin decirla que nada de mi visita de mañana, no recibí respuesta, por lo que llame a Edward haber que me decía él, pero tampoco recibí respuesta, eso me comenzó a extrañar; me acababa de marchar de Forks, ¿y ya me habían olvidado? No podía ser, algo habría pasado, aunque eso en vez de tranquilizarme, me puso más nerviosa, decidí salir al pequeño jardín que tenia la casa a despejarme; notaba como el sol rozaba mi piel; me desperté bruscamente cuando empecé a notar una pequeña brisa fría, el sol ya se había ido, me había quedado dormida, entre en casa mirando si había vuelto mi madre, pero no la encontré, así que me puse hacer la cena para cuando ella llegara; justo estaba terminando de hacer la cena cuando oí las llaves en la puerta y vi a mi madre entrando con una sonrisa.
-Bella, me costó pero tengo trabajo, no es el mejor, pero nos valdrá para vivir-dijo mi madre acercándose a la cocina-es en una cafetería como camarera, echare muchas horas y apenas estaremos juntas pero, necesitamos dinero-dijo mirando la cena-hiciste la cena Bella, muchas gracias, vengo con mucha hambre.
-Mama no te preocupes por el trabajo, mañana yo también buscare para poder ayudarte con el gasto de la casa-dije abrazándola-sabes que me gusta cocinar y como vi que tardabas, me puse hacerla yo.
Terminamos de cenar, recogimos la mesa, fregamos los platos y me subí a mi cuarto, para poder dormir y estar al día siguiente descansada para el viaje que me esperaba, ¿les gustaría la sorpresa de mi visita o seria yo quien me llevara la sorpresa al volver?
-Mama, me gustaría ir a Forks de visita, extraño mucho Alice y Edward-dije poniendo un pequeño puchero-me gustaría darles una sorpresa, se que acabamos de llegar, pero fue tan rápida y corta nuestra despedida, que me supo a poco-dije mirándola sinceramente.
-De acuerdo, Bella, se que estas triste por nuestra marcha aunque intentes disimularlo, sé que esto es demasiado duro para ti-me abrazo-por lo que mañana comprare el billete para que puedas ir a verlos.
Subí mas sonriente a mi cuarto, no se esperaban que apareciera de nuevo en Forks aunque fuera un visita exprés ya que me volvería a Phoenix al día siguiente, pero algo era el poder ir a verles, el dar un caluroso abrazo Alice y un beso a Edward; desempaque todas mis cosas dejando solo unas pocas fuera para al día siguiente llevarme en una mochila a Forks.
Baje a ver toda la casa entera, se la veía bonita, muy bonita, mi madre siempre había tenido buen gusto la verdad y mas para este tipo de cosas, aunque en poco tiempo había conseguido la casa, tampoco sabía cómo íbamos a vivir, mi madre y yo acabábamos de llegar aquí y no teníamos a nadie, ni siquiera trabajo, ni clases, la voz de mi madre me saco de mis ensoñaciones.
-Bella cariño, tenemos algún dinero ahorrado, más algo que me dio tu padre, para tu sustento alimenticio, pero con eso no podemos vivir, voy a salir a buscar trabajo por Phoenix, no creo que tarde mucho en volver-dijo mi madre sin perder la sonrisa.
-De acuerdo mama, aquí te esperare, hasta que vuelvas-dije abrazándola y dándola un beso en la mejilla, viendo cómo salía por la puerta.
Subí a coger el móvil, llamando Alice, para ver que tal estaba, pero sin decirla que nada de mi visita de mañana, no recibí respuesta, por lo que llame a Edward haber que me decía él, pero tampoco recibí respuesta, eso me comenzó a extrañar; me acababa de marchar de Forks, ¿y ya me habían olvidado? No podía ser, algo habría pasado, aunque eso en vez de tranquilizarme, me puso más nerviosa, decidí salir al pequeño jardín que tenia la casa a despejarme; notaba como el sol rozaba mi piel; me desperté bruscamente cuando empecé a notar una pequeña brisa fría, el sol ya se había ido, me había quedado dormida, entre en casa mirando si había vuelto mi madre, pero no la encontré, así que me puse hacer la cena para cuando ella llegara; justo estaba terminando de hacer la cena cuando oí las llaves en la puerta y vi a mi madre entrando con una sonrisa.
-Bella, me costó pero tengo trabajo, no es el mejor, pero nos valdrá para vivir-dijo mi madre acercándose a la cocina-es en una cafetería como camarera, echare muchas horas y apenas estaremos juntas pero, necesitamos dinero-dijo mirando la cena-hiciste la cena Bella, muchas gracias, vengo con mucha hambre.
-Mama no te preocupes por el trabajo, mañana yo también buscare para poder ayudarte con el gasto de la casa-dije abrazándola-sabes que me gusta cocinar y como vi que tardabas, me puse hacerla yo.
Terminamos de cenar, recogimos la mesa, fregamos los platos y me subí a mi cuarto, para poder dormir y estar al día siguiente descansada para el viaje que me esperaba, ¿les gustaría la sorpresa de mi visita o seria yo quien me llevara la sorpresa al volver?
Capitulo 5: Despedida
En mi cuarto no pude contener mis lagrimas, salian quemando mi rostro por el dolor que sentia,¿irme de Forks?¿justo ahora?no parecia justo, la vida no podia hacerme ese castigo, yo no me lo merecia, no dormi apenas nada, solo hacia que tener pesadillas con mi marcha, otra noche que no dormi nada, por supuesto mis ojeras se hicieron mas prominentes.No sabia con exactitud que dia nos iriamos, pero no tardariamos ya que las cosas estaban demasiado mal en casa y mis padres apenas se miraban; vi como unos pequeños rayos de sol empezaban alumbrar mi cuarto, estaba amaneciendo ya, me levante de la cama con calma, dandome un ducha, me hice una coleta, me puse la primera ropa que pille y Sali de casa, no aguantaba mas, necesitaba salir de esas cuatro paredes que me oprimian el pecho,comence a caminar pensando en Alice y Edward ¿Cómo se lo diria? Edward se habia mudado aquí por mi, habia conseguido trabajo de medico y yo ahora me iba, dejandole aquí, sin poder hacer nada, mis lagrimas volvieron a mis ojos, cayendo sin control.
Decidi quedar con Alice y Edward en el parque, preferia decirselo a los dos juntos, a lo mejor asi lo entendian o me ayudaban a superarlo algo mejor, les mande un mensaje ambos para quedar en quince minutos en el parque, segui caminando hacia allí, cuando llegue todavía no habia llegado ninguno de los dos, pero no habían pasado ni cinco minutos cuando aparecio Alice con su sonrisa dulce y Edward mirándome con tanto amor, que me hundi mas, bajando la mirada hacia el suelo.
Se acercaron sentándose a mi lado en el banco y agarrándome cada uno una mano, sabían que algo pasaba, algo grave, su manera de estrechar mi mano me lo decian;mis lagrimas empezaron a caer sin control y de mis labios comenzaron a salir las palabras de mi despedida.
-Chicos…..me marcho de…Forks-dije con dificultad-mis padres se van a divorciar-seguí llorando sin control-mi madre y yo nos marchamos dejando a mi padre aquí-me abalance sobre ellos abrazándoles- no quiero irme chicos, no puedo.
Note como sus brazos se ponian rigidos, pero no dejaban de abrazarme, no decian nada, como si no les importase mi marcha, aunque sabia que no era asi, necesitaba que me lo dijesen.
-¿Por qué no me decis nada chicos?-dije dejandoles de abrazar y poniendome recta en el banco-¿os da igual que me marche?-les mire con dolor.
-¿Cómo nos va dar igual que te vayas Bella?-dijo Alice mirándome con pena-eres mi mejor amiga, sin ti ya no va ser lo mismo, no quiero que te vayas, ¿pero qué podemos hacer al respecto para que no tengas que irte? Todavía eres menor de edad, debes irte con tu madre-dijo volviendo abrazarme y las dos nos pusimos a llorar sin consuelo alguno.
Edward no decía nada, apenas se notaba su presencia con nosotras, después de un rato dejamos de abrazarnos Alice y yo, me gire hacia Edward, mirándole con los ojos llenos de lagrimas.
-¿Tu despedida hacia mi va ser no decirme nada?-dije con dolor-¿Ni siquiera un mísero te quiero?-me abrazo con dolor y ternura y acercándose a mi oído, oyendo un dulce “te quiero” en ellos, bese sus labios con pasión y fuego, levantándome del banco y marchándome hacia casa, la que dejaría de ser mi hogar.
Decidi quedar con Alice y Edward en el parque, preferia decirselo a los dos juntos, a lo mejor asi lo entendian o me ayudaban a superarlo algo mejor, les mande un mensaje ambos para quedar en quince minutos en el parque, segui caminando hacia allí, cuando llegue todavía no habia llegado ninguno de los dos, pero no habían pasado ni cinco minutos cuando aparecio Alice con su sonrisa dulce y Edward mirándome con tanto amor, que me hundi mas, bajando la mirada hacia el suelo.
Se acercaron sentándose a mi lado en el banco y agarrándome cada uno una mano, sabían que algo pasaba, algo grave, su manera de estrechar mi mano me lo decian;mis lagrimas empezaron a caer sin control y de mis labios comenzaron a salir las palabras de mi despedida.
-Chicos…..me marcho de…Forks-dije con dificultad-mis padres se van a divorciar-seguí llorando sin control-mi madre y yo nos marchamos dejando a mi padre aquí-me abalance sobre ellos abrazándoles- no quiero irme chicos, no puedo.
Note como sus brazos se ponian rigidos, pero no dejaban de abrazarme, no decian nada, como si no les importase mi marcha, aunque sabia que no era asi, necesitaba que me lo dijesen.
-¿Por qué no me decis nada chicos?-dije dejandoles de abrazar y poniendome recta en el banco-¿os da igual que me marche?-les mire con dolor.
-¿Cómo nos va dar igual que te vayas Bella?-dijo Alice mirándome con pena-eres mi mejor amiga, sin ti ya no va ser lo mismo, no quiero que te vayas, ¿pero qué podemos hacer al respecto para que no tengas que irte? Todavía eres menor de edad, debes irte con tu madre-dijo volviendo abrazarme y las dos nos pusimos a llorar sin consuelo alguno.
Edward no decía nada, apenas se notaba su presencia con nosotras, después de un rato dejamos de abrazarnos Alice y yo, me gire hacia Edward, mirándole con los ojos llenos de lagrimas.
-¿Tu despedida hacia mi va ser no decirme nada?-dije con dolor-¿Ni siquiera un mísero te quiero?-me abrazo con dolor y ternura y acercándose a mi oído, oyendo un dulce “te quiero” en ellos, bese sus labios con pasión y fuego, levantándome del banco y marchándome hacia casa, la que dejaría de ser mi hogar.
Capitulo 4: Ruptura familiar
El día paso rápido creo que demasiado, me supo a poco mi primer aniversario junto a Edward, aunque la cena que me preparo en su casa, quedo exquisita y a la vez romántica, con velas, aunque el postre fue mejor, una ducha juntos rodeados de pétalos de rosas rojas y de ahí a la cama donde por fin nos fusionamos en cuerpo y alma y donde perdí mi virginidad, junto a la persona que amaba, me llevo a casa después de aquel día mágico, donde nos despedimos con un beso dulce. Entré en casa con una sonrisa enorme y un saludo animado y alegre como poco antes me habían visto en mi casa, pero mi padre tuvo que romper el encanto que tenia en ese momento y ese día.
-¿no crees que llevas un poco tarde Bella?-dijo mi padre mirándome seriamente-me parece genial que quieras estar con ese, pero en esta casa se respetan los horarios.
-Lo se y lo siento, no pretendía incomodaros llegando tarde-baje la mirada triste- no me di cuenta de la hora que era, de verdad.
-no me valen tus excusas Bella, quiero más respeto hacia nosotros- dijo mi padre cada vez más serio y levantándose de la silla.
-Para Charlie, Bella se disculpo por el retraso, dejemos el tema de una vez- salto mi madre defendiéndome del enfado de mi padre.
Me di la vuelta con lágrimas en los ojos subiendo a mi cuarto, donde comencé a oír a mis padres discutir, cada vez más fuerte y más enfadados, todo era por mi culpa, me odiaba por ello.
-No sé a qué viene ese comportamiento con Bella, desde que empezó con Edward has empeorado tu comportamiento con ella, antes eras severo, pero ahora eres un ogro con ella-dijo mi madre intentando sonar tranquila-es tu hija deberías quererla y cuidarla.
-Lo hago Renee, aunque no te lo creas, es lo que hago, ese tal Edward no me gusta para mi hija, se que la va hacer daño y no quiero que mi pequeña sufra-dijo mi padre subiendo la voz- además Bella tiene que aprender que la vida no es fácil, que nadie te regala nada.
-Con tu comportamiento no la enseñas eso sino a darse cuenta que su padre no la quiere-dijo mi madre enfadada-nunca estas con nosotras, te encierras en tu trabajo dejándonos en un segundo plano.
Seguí oyendo gritos, enfados, cosas que se echaban en cara dejando aparte mi tema, mis lágrimas no dejaban de salir sin control de mis ojos, creo que eran las cuatro de la mañana cuando por fin conseguí dormirme, despertándome al día siguiente con unas prominentes ojeras que hacían que se notara mi falta de sueño, me di una ducha para espabilarme y me puse un vaquero con un suéter blanco y mis deportivas, baje las escaleras temiendo encontrarme con Charlie, no quería otro espectáculo como el de la noche anterior, pero como de costumbre ya no estaba y mi madre tampoco eso si que era raro, encontré una nota encima de la encimera.
“Bella Sali a dar una vuelta necesito aire puro y pensar, lo siento”
Me quede pensando en la nota, era demasiado extraño y eso me hizo preocuparme, algo estaba pasando a mis espaldas y yo no me daba ni cuenta, no quise desayunar anda, Salí de casa directamente sin esperar el toque de Edward, en la calle hacia sol, pero venia una pequeña brisa que hacía que mis pulmones se liberaran de todo el veneno que sentía mi corazón por lo sucedido anoche. Vi aparecer el coche de Edward y en mi cara se ilumino una sonrisa sincera, entre en el coche dando los buenos días a Edward besando sus labios.
-¿Mi amor estas bien? Tienes unas ojeras horribles-dijo mirándome preocupado.
-Si no es nada mi amor, no quiero preocuparte- dije bajando la mirada- en casa las cosas no van demasiado bien solo es eso.
-¿solo es eso? Bella me preocupa el verte así y no saber porque es, siento impotencia por no poder ayudarte cuando me necesitas, cuéntamelo por favor-dijo agarrando mi mano cariñosamente.
-Mis padres anoche discutieron muy fuerte, creo que nunca les había escuchado decirse esas cosas, todo empezó porque anoche llegue un poco tarde a casa y mi padre empezó atacarme con la impuntualidad y mi relación contigo, mi madre salió a mi defensa y comenzaron la pelea- mis ojos empezaron a desbordar lagrimas de dolor y culpabilidad- todo es culpa mía- dije apenas sin aire- si hubiese llegado a mi hora nada habría ocurrido.
Edward me animo hasta que mis lagrimas dejaron de salir y salió de mi labios una sonrisa tímida aunque sincera; pero llego mi mayor temor, la noche, mis padres en casa, y yo volvía allí.
Entre en mi casa y mis padres estaban en el salón, sentados cada uno en un sofá y apenas se miraban, algo iba mal, muy mal.
-bella te estábamos esperando-dijo mi madre con voz triste-siéntate por favor, es algo importante.
Me senté en el sofá mirándoles a ambos con temor de lo que pudiesen decirme, mi madre fue la que empezó hablar y lo que oí cambio mi vida radicalmente.
-Bella tu padre y yo hemos llegado al acuerdo de que lo mejor para esta familia es que nos divorciemos, él se quedara con esta casa y nosotras nos mudaremos fuera de Forks-dijo mi madre derramando lagrimas, me levante y la abrace intentando consolar su llanto, él cual me estaba matando por dentro.
-¿Divorciaros? ¿Irnos de aquí?-dije sin dejar de abrazar a mi madre-mama aquí esta Edward, Alice, toda mi vida, no puedo irme-dije soltando a mi madre y corriendo a mi cuarto.
-¿no crees que llevas un poco tarde Bella?-dijo mi padre mirándome seriamente-me parece genial que quieras estar con ese, pero en esta casa se respetan los horarios.
-Lo se y lo siento, no pretendía incomodaros llegando tarde-baje la mirada triste- no me di cuenta de la hora que era, de verdad.
-no me valen tus excusas Bella, quiero más respeto hacia nosotros- dijo mi padre cada vez más serio y levantándose de la silla.
-Para Charlie, Bella se disculpo por el retraso, dejemos el tema de una vez- salto mi madre defendiéndome del enfado de mi padre.
Me di la vuelta con lágrimas en los ojos subiendo a mi cuarto, donde comencé a oír a mis padres discutir, cada vez más fuerte y más enfadados, todo era por mi culpa, me odiaba por ello.
-No sé a qué viene ese comportamiento con Bella, desde que empezó con Edward has empeorado tu comportamiento con ella, antes eras severo, pero ahora eres un ogro con ella-dijo mi madre intentando sonar tranquila-es tu hija deberías quererla y cuidarla.
-Lo hago Renee, aunque no te lo creas, es lo que hago, ese tal Edward no me gusta para mi hija, se que la va hacer daño y no quiero que mi pequeña sufra-dijo mi padre subiendo la voz- además Bella tiene que aprender que la vida no es fácil, que nadie te regala nada.
-Con tu comportamiento no la enseñas eso sino a darse cuenta que su padre no la quiere-dijo mi madre enfadada-nunca estas con nosotras, te encierras en tu trabajo dejándonos en un segundo plano.
Seguí oyendo gritos, enfados, cosas que se echaban en cara dejando aparte mi tema, mis lágrimas no dejaban de salir sin control de mis ojos, creo que eran las cuatro de la mañana cuando por fin conseguí dormirme, despertándome al día siguiente con unas prominentes ojeras que hacían que se notara mi falta de sueño, me di una ducha para espabilarme y me puse un vaquero con un suéter blanco y mis deportivas, baje las escaleras temiendo encontrarme con Charlie, no quería otro espectáculo como el de la noche anterior, pero como de costumbre ya no estaba y mi madre tampoco eso si que era raro, encontré una nota encima de la encimera.
“Bella Sali a dar una vuelta necesito aire puro y pensar, lo siento”
Me quede pensando en la nota, era demasiado extraño y eso me hizo preocuparme, algo estaba pasando a mis espaldas y yo no me daba ni cuenta, no quise desayunar anda, Salí de casa directamente sin esperar el toque de Edward, en la calle hacia sol, pero venia una pequeña brisa que hacía que mis pulmones se liberaran de todo el veneno que sentía mi corazón por lo sucedido anoche. Vi aparecer el coche de Edward y en mi cara se ilumino una sonrisa sincera, entre en el coche dando los buenos días a Edward besando sus labios.
-¿Mi amor estas bien? Tienes unas ojeras horribles-dijo mirándome preocupado.
-Si no es nada mi amor, no quiero preocuparte- dije bajando la mirada- en casa las cosas no van demasiado bien solo es eso.
-¿solo es eso? Bella me preocupa el verte así y no saber porque es, siento impotencia por no poder ayudarte cuando me necesitas, cuéntamelo por favor-dijo agarrando mi mano cariñosamente.
-Mis padres anoche discutieron muy fuerte, creo que nunca les había escuchado decirse esas cosas, todo empezó porque anoche llegue un poco tarde a casa y mi padre empezó atacarme con la impuntualidad y mi relación contigo, mi madre salió a mi defensa y comenzaron la pelea- mis ojos empezaron a desbordar lagrimas de dolor y culpabilidad- todo es culpa mía- dije apenas sin aire- si hubiese llegado a mi hora nada habría ocurrido.
Edward me animo hasta que mis lagrimas dejaron de salir y salió de mi labios una sonrisa tímida aunque sincera; pero llego mi mayor temor, la noche, mis padres en casa, y yo volvía allí.
Entre en mi casa y mis padres estaban en el salón, sentados cada uno en un sofá y apenas se miraban, algo iba mal, muy mal.
-bella te estábamos esperando-dijo mi madre con voz triste-siéntate por favor, es algo importante.
Me senté en el sofá mirándoles a ambos con temor de lo que pudiesen decirme, mi madre fue la que empezó hablar y lo que oí cambio mi vida radicalmente.
-Bella tu padre y yo hemos llegado al acuerdo de que lo mejor para esta familia es que nos divorciemos, él se quedara con esta casa y nosotras nos mudaremos fuera de Forks-dijo mi madre derramando lagrimas, me levante y la abrace intentando consolar su llanto, él cual me estaba matando por dentro.
-¿Divorciaros? ¿Irnos de aquí?-dije sin dejar de abrazar a mi madre-mama aquí esta Edward, Alice, toda mi vida, no puedo irme-dije soltando a mi madre y corriendo a mi cuarto.
Capitulo 3: Dia especial
Edward encontro piso rapido, un alquiler barato y ademas bastante cerca de mi casa, eso nos hacia mas facil vernos; Alice estaba encantada de verme tan feliz aunque a ella se la notaba triste por no saber de Jasper ni que Edward supuese nada de él tampoco, todos los dias quedabamos los tres, paseabamos por el parque y charlabamos de tantas cosas que creo que aprendi mas en esos paseos que en mis 18 años de vida, cada dia era mas emocionante, me levantaba tan de buen humor que nada podia extropearmelo; mi madre habia notado mi cambio tras aparecer en Forks Edward, ella ya le conocia y le parecia ademas de mono una persona madura y que me queria, mi padre lo sabia pero no le conocia y no le hacia demasiada gracia que su niña tuviese novio y menos mayor que ella.
-1 mes despues-
Ese dia me levante mas contenta de lo normal, estaba animada y mi cara irradiaba una felicidad tan inimaginable que no pensaba que existiera antes de conocer a Edward, todo debido al mes que cumpliamos ese dia Edward y yo como novios, mi cuerpo y mi alma sabian que ese dia me esperaba una gran sorpresa, ¿seria intiucion o mera obsesion de querer tener un dia especial?. Me di una ducha tranquilamente, relajando todo mi cuerpo e intentando hacerlo con mis nervios aunque francansando en el intento, me peine el pelo y le seque, recogiendomelo en una coleta a un lado cayendo en mi hombro, cogi un vestido azul cielo, que sabia que era el color favorito de Edward y lo combine con unas sandalias blancas y una chaqueta sencilla tambien en blanco; baje a desayunar, como de costumbre mi padre ya se habia ido a trabajar y alli estaba mi madre con su inmensa sonrisa esperandome para desayunar.
-Estas preciosa mi niña-dijo mi madre sonriendome y poniendome el tazon de leche con mis cereales preferidos- se nota que quedaste con Edward-dijo en tono divertido.
-Gracias mama-dije cogiendome el tazon y poniendome colorada-si quede con Edward hoy hacemos un mes, estoy mas ilusionada, le quiero tanto mama, nunca pense que pudiese querer tanto a alguien-dije sincerandome con mi madre, a lo que ello me contesto con una mueca intentando sonreir-¿sucede algo mama?
-No quiero que te ates tan pronto a una persona, nunca sabes si esto sera tu verdadero amor, Bella me preocupa mucho que sufras por amor, aunque él te corresponda, algun puede terminar-dijo mi madre mirandome seria.
-Con él mama es distinto, se que él me ama a mi como yo a él, nos correspondemos de una manera tan bella y magica que parece un cuento, una historia perfecta-dije sonriendo todavía- sé que soy muy joven y que me queda mucha vida por delante, pero él es mi vida, lo tengo claro-comencé a comer el tazón y mi madre no me dijo nada mas, termine el desayuno y justo sonó mi móvil, Edward estaba fuera esperándome, di un beso a mi madre y salí por la puerta con una gran sonrisa, entre en el coche de Edward y le bese de una manera suave, delicada pero a la vez intensa y pasional, fusionándonos los dos con ese beso.
-1 mes despues-
Ese dia me levante mas contenta de lo normal, estaba animada y mi cara irradiaba una felicidad tan inimaginable que no pensaba que existiera antes de conocer a Edward, todo debido al mes que cumpliamos ese dia Edward y yo como novios, mi cuerpo y mi alma sabian que ese dia me esperaba una gran sorpresa, ¿seria intiucion o mera obsesion de querer tener un dia especial?. Me di una ducha tranquilamente, relajando todo mi cuerpo e intentando hacerlo con mis nervios aunque francansando en el intento, me peine el pelo y le seque, recogiendomelo en una coleta a un lado cayendo en mi hombro, cogi un vestido azul cielo, que sabia que era el color favorito de Edward y lo combine con unas sandalias blancas y una chaqueta sencilla tambien en blanco; baje a desayunar, como de costumbre mi padre ya se habia ido a trabajar y alli estaba mi madre con su inmensa sonrisa esperandome para desayunar.
-Estas preciosa mi niña-dijo mi madre sonriendome y poniendome el tazon de leche con mis cereales preferidos- se nota que quedaste con Edward-dijo en tono divertido.
-Gracias mama-dije cogiendome el tazon y poniendome colorada-si quede con Edward hoy hacemos un mes, estoy mas ilusionada, le quiero tanto mama, nunca pense que pudiese querer tanto a alguien-dije sincerandome con mi madre, a lo que ello me contesto con una mueca intentando sonreir-¿sucede algo mama?
-No quiero que te ates tan pronto a una persona, nunca sabes si esto sera tu verdadero amor, Bella me preocupa mucho que sufras por amor, aunque él te corresponda, algun puede terminar-dijo mi madre mirandome seria.
-Con él mama es distinto, se que él me ama a mi como yo a él, nos correspondemos de una manera tan bella y magica que parece un cuento, una historia perfecta-dije sonriendo todavía- sé que soy muy joven y que me queda mucha vida por delante, pero él es mi vida, lo tengo claro-comencé a comer el tazón y mi madre no me dijo nada mas, termine el desayuno y justo sonó mi móvil, Edward estaba fuera esperándome, di un beso a mi madre y salí por la puerta con una gran sonrisa, entre en el coche de Edward y le bese de una manera suave, delicada pero a la vez intensa y pasional, fusionándonos los dos con ese beso.
Capitulo 2: La sorpresa
La cena se habia dado normal, mi padre preguntandome por el viaje y yo contandole parte de la historia, no todo, ya que no queria que mis lagrimas volvieran a florecer, al terminar la cena me subi a mi cuarto y me tumbe en la cama, cai enseguida dormida, por el cansancio del viaje y de la tristeza que sentia dentro de mi, hundida y dolorida, esas eran las palabras adecuadas de cómo me sentia en esos momentos.
A la mañana siguiente me desperte con la ropa del dia anterior puesta y echa un ovillo en la cama, me levante, me duche y me puse algo comodo, ya que iba a deshacer mi maleta y organizar un poco mi habitacion, despues de una semana fuera de casa, mi cuarto estaba algo sucio y desordenado; no me di cuenta de que me habia liado demasiado hasta que mi madre me llamoa comer, mi padre como siempre estaba en el trabajo, demasiado ocupado como para comer con su familia; mi madre no quiso sacar el tema de Edward hoy, y lo preferia, no tenia ganas de hablar de ello, terminamos de comer, la ayude a recoger y fregar todo, para que ella no lo hiciese sola, cuando sono el timbre de mi casa, seguro que era Alice, sonrei ante la idea, la echaba de menos demasiado, abri al puerta y alli estaba ella, con una sonrisa dibujada en su cara.
-Hola Bella-dijo sonriente- vino tan pronto porque te echaba de menos-dijo sinceramente-hola Señora Swan.
-Te he dicho muchas veces Alice que me llames Renee nada de señora-dijo mi madre poniendo cara de enfado fingido.
-Es cierto, pero siempre se me olvida, ¿demasiados modales?-dijo Alice pasando dentrod e mi casa-¿Bella estas lista ya?me apetece pasear, podriamos ir de tiendas y luego al parque.
-Alice sabes que no me gustan las tiendas, aunque lo del parque me parece una idea genial-vi como Alice ponia pucheros y no pude negarme-vale de acuerdo iremos de tiendas, pero lo justo eh!!-sonrei y vi como Alice daba saltitos de felicidad.
Di un beso a mi madre para despedirme y Alice tambien se lo dio, demasiados años de amistad, hacian que nuestras familias fueran como una, sonaba raro pero era cierto, salimos de casa y nos fuimos a mirar tiendas, mi peor pesadilla, lo del parque no seria posible, ya que Alice la poseia su fuerza de comprar ropa y complementos, pero ese dia no fue como otros, era distinto, no miramos apenas tiendas y ella solo llevaba cuatro bolsas, demasiado poco para lo que solia comprar la verdad, nos dirigimos al parque, ella iba hablando de Jasper, que deseaba volverle a ver, que sabia que era mayor que ella pero la daba igual, le queria, ella tambien se habia enamorado, me meti en mis recuerdos con Edward y sonreí, pero me sacaron de ellos cuando unas manos taparon mis ojos y me susurro una voz dulce y que pensaba que no volvería a oír.
-Pensé que nunca mas volvería a verte, pero conseguí encontrar de nuevo a mi corazón, creo que te lo llevaste contigo cuando termino el viaje- dios el escucharle decir eso me descoloco, pero mas fue mi sorpresa de verle alli, en Forks.
-¿Edward?-dije con voz temblorosa de los nervios-¿De verdad eres tu o eres un a mera imaginación de mi mente?
-Soy real, aunque si me lo dices asi, me imagino que sera porque piensas en mi-dijo apartando sus manos de mis ojos dejandome verle y vi como me sonreia de aquella manera tan dulce y pura que me habia conquistado.
El resto de la tarde lo pasamos los tres juntos, Alice preguntandole por Jasper a lo que Edward se dio cuenta que Alice estaba enamorada de su amigo, dijo que no sabia nada de él , ya que se habia venido para Forks a mirar pisos, queria estar un tiempo de alquiler y encontrar un trabajo aquí, para estar conmigo, dios, queria vivir en Forks solo para estar conmigo, eso hacia que me enamorase mas de él si eso era posible, Alice dijo que se la hacia tarde y que se iba a casa, creo que pretendia dejarnos a solas, pero no queria que fuera sola a casa asi que la dijimos de acompañarla, llevamos a su casa y nos abrio su madre, Esme, tan encantadora como siempre.
-Pasad chicos no os quedeis ahí-dijo sonriendo.
Entramos en casa, Edward iba a mi lado agarrando mi mano dulcemente, llegamos al salon donde estaban Carlisle, Rose y el chico serio del sofa debia ser Jacob el hermano de Alice.
-Bella, no se si te acuerdas de mi hermano Jacob-dijo mirandome-Jacob ella es mi intima amiga Bella.
-Un placer-dijo secamente desde el sofá.
Vi como Rose se levantaba del sofá con una sonrisa y se acercaba a Edward, dándole dos besos que ni siquiera él se esperaba y me miraba a mi con aires de superioridad.
-Hola soy Rosalie, pero puedes llamarme Rose, es un placer tener un chico tan guapo en esta casa-dijo sin dejar de sonreír.
-Soy Edward- no dijo más, creo que se quedo demasiado pillado por la reacción de Rose que no sabía cómo salir del apuro.
-Rose, hermanita estate quieta, él es el novio de Bella-dijo Alice convencida-bueno Edward esta es mi familia,Carlisle,Jacob,Esme y Rose-dijo sonriendo-ahora no os entretengo mas, tendreis que hablar de muchas cosas- nos acompaño a la puerta y nos despidio con una enorme sonrisa.
A la mañana siguiente me desperte con la ropa del dia anterior puesta y echa un ovillo en la cama, me levante, me duche y me puse algo comodo, ya que iba a deshacer mi maleta y organizar un poco mi habitacion, despues de una semana fuera de casa, mi cuarto estaba algo sucio y desordenado; no me di cuenta de que me habia liado demasiado hasta que mi madre me llamoa comer, mi padre como siempre estaba en el trabajo, demasiado ocupado como para comer con su familia; mi madre no quiso sacar el tema de Edward hoy, y lo preferia, no tenia ganas de hablar de ello, terminamos de comer, la ayude a recoger y fregar todo, para que ella no lo hiciese sola, cuando sono el timbre de mi casa, seguro que era Alice, sonrei ante la idea, la echaba de menos demasiado, abri al puerta y alli estaba ella, con una sonrisa dibujada en su cara.
-Hola Bella-dijo sonriente- vino tan pronto porque te echaba de menos-dijo sinceramente-hola Señora Swan.
-Te he dicho muchas veces Alice que me llames Renee nada de señora-dijo mi madre poniendo cara de enfado fingido.
-Es cierto, pero siempre se me olvida, ¿demasiados modales?-dijo Alice pasando dentrod e mi casa-¿Bella estas lista ya?me apetece pasear, podriamos ir de tiendas y luego al parque.
-Alice sabes que no me gustan las tiendas, aunque lo del parque me parece una idea genial-vi como Alice ponia pucheros y no pude negarme-vale de acuerdo iremos de tiendas, pero lo justo eh!!-sonrei y vi como Alice daba saltitos de felicidad.
Di un beso a mi madre para despedirme y Alice tambien se lo dio, demasiados años de amistad, hacian que nuestras familias fueran como una, sonaba raro pero era cierto, salimos de casa y nos fuimos a mirar tiendas, mi peor pesadilla, lo del parque no seria posible, ya que Alice la poseia su fuerza de comprar ropa y complementos, pero ese dia no fue como otros, era distinto, no miramos apenas tiendas y ella solo llevaba cuatro bolsas, demasiado poco para lo que solia comprar la verdad, nos dirigimos al parque, ella iba hablando de Jasper, que deseaba volverle a ver, que sabia que era mayor que ella pero la daba igual, le queria, ella tambien se habia enamorado, me meti en mis recuerdos con Edward y sonreí, pero me sacaron de ellos cuando unas manos taparon mis ojos y me susurro una voz dulce y que pensaba que no volvería a oír.
-Pensé que nunca mas volvería a verte, pero conseguí encontrar de nuevo a mi corazón, creo que te lo llevaste contigo cuando termino el viaje- dios el escucharle decir eso me descoloco, pero mas fue mi sorpresa de verle alli, en Forks.
-¿Edward?-dije con voz temblorosa de los nervios-¿De verdad eres tu o eres un a mera imaginación de mi mente?
-Soy real, aunque si me lo dices asi, me imagino que sera porque piensas en mi-dijo apartando sus manos de mis ojos dejandome verle y vi como me sonreia de aquella manera tan dulce y pura que me habia conquistado.
El resto de la tarde lo pasamos los tres juntos, Alice preguntandole por Jasper a lo que Edward se dio cuenta que Alice estaba enamorada de su amigo, dijo que no sabia nada de él , ya que se habia venido para Forks a mirar pisos, queria estar un tiempo de alquiler y encontrar un trabajo aquí, para estar conmigo, dios, queria vivir en Forks solo para estar conmigo, eso hacia que me enamorase mas de él si eso era posible, Alice dijo que se la hacia tarde y que se iba a casa, creo que pretendia dejarnos a solas, pero no queria que fuera sola a casa asi que la dijimos de acompañarla, llevamos a su casa y nos abrio su madre, Esme, tan encantadora como siempre.
-Pasad chicos no os quedeis ahí-dijo sonriendo.
Entramos en casa, Edward iba a mi lado agarrando mi mano dulcemente, llegamos al salon donde estaban Carlisle, Rose y el chico serio del sofa debia ser Jacob el hermano de Alice.
-Bella, no se si te acuerdas de mi hermano Jacob-dijo mirandome-Jacob ella es mi intima amiga Bella.
-Un placer-dijo secamente desde el sofá.
Vi como Rose se levantaba del sofá con una sonrisa y se acercaba a Edward, dándole dos besos que ni siquiera él se esperaba y me miraba a mi con aires de superioridad.
-Hola soy Rosalie, pero puedes llamarme Rose, es un placer tener un chico tan guapo en esta casa-dijo sin dejar de sonreír.
-Soy Edward- no dijo más, creo que se quedo demasiado pillado por la reacción de Rose que no sabía cómo salir del apuro.
-Rose, hermanita estate quieta, él es el novio de Bella-dijo Alice convencida-bueno Edward esta es mi familia,Carlisle,Jacob,Esme y Rose-dijo sonriendo-ahora no os entretengo mas, tendreis que hablar de muchas cosas- nos acompaño a la puerta y nos despidio con una enorme sonrisa.
Capitulo 1: La primera desilusión
Acababa de llegar del viaje de fin de curso, Alice y yo nos lo habíamos pasado genial, siempre en cualquier situacion conseguíamos disfrutar, éramos intimas amigas desde parvulitos y eso nos hacia inseparables; sus padres nos vinieron a buscar junto a su hermana Rosalie, la cual siempre nos miraba con superioridad, también tenía un hermano dos años mayor que nosotras, pero hacia 3 años que se había mudado a la ciudad para estudiar, apenas le recordaba, solo que era extrañamente raro, callado aunque algo mono la verdad. Me sacaron de mis pensamientos cuando Carlisle y Esme nos preguntaron por el viaje y que tal nos lo habíamos pasado.
-Alice, Bella, ¿no pensáis contarnos nada de vuestro viaje o que?-dijeron sonriendo-seguro que os han pasado muchas cosas.
-La verdad que estuvo genial-dijo Alice feliz- conocimos a dos chicos monisimos-la sonrisa de Alice se ensancho- una pena que no les volvamos a ver, se portaron increíblemente bien, sobretodo Edward con Bella, si hubierais visto como la miraba y hablaba, tan caballeroso.
-Alice para por favor- note como mis mejillas se ruborizaban mientras ellos se reian divertidos-estuvo bien y ya.
Los padres de Alice me llevaron a casa, Carlisle me ayudo a sacar las maletas y vi como mi madre salia corriendo a recibirme.
-Ains mi pequeña, ya volvio a casa, no sabes cuanto te extrañado-me dio un caluroso abrazo- gracias por traerla a casa Carlisle ya sabes que Charlie anda muy ocupado en la comisaria.
-No ha sido nada, es un palcer poder ayudar- dijo sonriendo-bueno he de irme, Alice tendra ganas de llegar a casa y ademas hoy viene su hermano Jacob despues de 3 años estudiando en la ciudad.
-Adiós Carlisle, da saludos a todos de mi parte-mi madre se despidió con la mano y entramos a casa.
Deje las maletas en mi cuarto y mi madre empezó a preguntarme por el viaje, la conté todo lo que habíamos visitado, todas nuestras aventuras y a los dos chicos que habíamos conocido, la conté como se había portado Edward conmigo y lo guapo que era, en esa parte me sonroje, creo que demasiado porque mi madre se echo a reír divertida.
-Ains creo que mi pequeña se nos a enamorado de ese tal Edward-dijo mi madre acariciando mi cara- pero pequeña piensa que él y tu no vivís cerca y que no sabes si volverás a verle o a saber de él, ten cuidado, un mal de amores es un asunto duro y serio.
Me quede pensando mi madre tenia razón, me estaba enamorando de un chico que no sabía si volvería a ver alguna vez en mi vida, que ni siquiera del cual tenía nada, ni una dirección de e-mail o el numero de teléfono, eso hizo que mis ánimos flojearan y mi estado ya no fuera tan animado.
-Tienes razón mama, no debería estar tan ilusionada con alguien que apenas conozco y no volveré a ver-dije con tristeza y abrazándome a ella.
Estuve abrazada a ella casi dos horas, cuando mi madre miro el reloj casi ya era la hora de cenar, me dejo en mi cuarto tumbada en la cama y ella se bajo a la cocina para empezar a cocinar, cuando note que mi madre andaba liada con la cena mis lagrimas comenzaron a salir rápida y descontroladamente de mis ojos, estaba enamorada de aquel chico al cual nunca volvería a ver, creo que del agotamiento me quede dormida, porque me desperté bruscamente al notar como mi madre llamaba a mi puerta y entraba en mi cuarto.
-Pequeña la cena ya esta echa y servida en la mesa y tu padre ya ha llegado, ¿te encuentras bien como para bajar y cenar con nosotros?-dijo mi madre mirándome con preocupación.
-Sí, mama enseguida bajo-dije limpiándome el pequeño rastro que quedaban de mis lagrimas- no tardo en bajar- entre en el baño lavándome la cara para despejarme un poco y que mi padre no notara nada, no quería preocuparle por algo tan estúpido como un mal de amores.
-Alice, Bella, ¿no pensáis contarnos nada de vuestro viaje o que?-dijeron sonriendo-seguro que os han pasado muchas cosas.
-La verdad que estuvo genial-dijo Alice feliz- conocimos a dos chicos monisimos-la sonrisa de Alice se ensancho- una pena que no les volvamos a ver, se portaron increíblemente bien, sobretodo Edward con Bella, si hubierais visto como la miraba y hablaba, tan caballeroso.
-Alice para por favor- note como mis mejillas se ruborizaban mientras ellos se reian divertidos-estuvo bien y ya.
Los padres de Alice me llevaron a casa, Carlisle me ayudo a sacar las maletas y vi como mi madre salia corriendo a recibirme.
-Ains mi pequeña, ya volvio a casa, no sabes cuanto te extrañado-me dio un caluroso abrazo- gracias por traerla a casa Carlisle ya sabes que Charlie anda muy ocupado en la comisaria.
-No ha sido nada, es un palcer poder ayudar- dijo sonriendo-bueno he de irme, Alice tendra ganas de llegar a casa y ademas hoy viene su hermano Jacob despues de 3 años estudiando en la ciudad.
-Adiós Carlisle, da saludos a todos de mi parte-mi madre se despidió con la mano y entramos a casa.
Deje las maletas en mi cuarto y mi madre empezó a preguntarme por el viaje, la conté todo lo que habíamos visitado, todas nuestras aventuras y a los dos chicos que habíamos conocido, la conté como se había portado Edward conmigo y lo guapo que era, en esa parte me sonroje, creo que demasiado porque mi madre se echo a reír divertida.
-Ains creo que mi pequeña se nos a enamorado de ese tal Edward-dijo mi madre acariciando mi cara- pero pequeña piensa que él y tu no vivís cerca y que no sabes si volverás a verle o a saber de él, ten cuidado, un mal de amores es un asunto duro y serio.
Me quede pensando mi madre tenia razón, me estaba enamorando de un chico que no sabía si volvería a ver alguna vez en mi vida, que ni siquiera del cual tenía nada, ni una dirección de e-mail o el numero de teléfono, eso hizo que mis ánimos flojearan y mi estado ya no fuera tan animado.
-Tienes razón mama, no debería estar tan ilusionada con alguien que apenas conozco y no volveré a ver-dije con tristeza y abrazándome a ella.
Estuve abrazada a ella casi dos horas, cuando mi madre miro el reloj casi ya era la hora de cenar, me dejo en mi cuarto tumbada en la cama y ella se bajo a la cocina para empezar a cocinar, cuando note que mi madre andaba liada con la cena mis lagrimas comenzaron a salir rápida y descontroladamente de mis ojos, estaba enamorada de aquel chico al cual nunca volvería a ver, creo que del agotamiento me quede dormida, porque me desperté bruscamente al notar como mi madre llamaba a mi puerta y entraba en mi cuarto.
-Pequeña la cena ya esta echa y servida en la mesa y tu padre ya ha llegado, ¿te encuentras bien como para bajar y cenar con nosotros?-dijo mi madre mirándome con preocupación.
-Sí, mama enseguida bajo-dije limpiándome el pequeño rastro que quedaban de mis lagrimas- no tardo en bajar- entre en el baño lavándome la cara para despejarme un poco y que mi padre no notara nada, no quería preocuparle por algo tan estúpido como un mal de amores.
Prefacio
Aquel viaje cambio mi vida radicalmente, haciéndome madurar por una dura elección que tendría que hacer mi corazón, a los dos los amaba, con los dos tenia recuerdos bellos y únicos, ambos luchaban por mi amor; sabia que los dos dejarían todo por mi pero yo no deseaba eso, no pedía nada salvo una decisión acertada para mi. Todo mi mundo dio un vuelco cuando uno de ellos desapareció sin decir nada ni decir explicación, ya no tuve que elegir, aunque mi corazón seguía queriéndolo hacer. ¿De verdad habría abandonado o algo le había echo abandonar?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)